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29 de diciembre de 2007

Un final con remate

Obvio! No podía ser de otra forma. Si la ley de Murphy es demasiado estricta conmigo.
Al escribir el post anterior, puse la canción a propósito, queriendo insinuar que si el 2008 se viene malo, entonces que el 2007 me lleve de la mano.
¡Y casi me llevó!
Hace unos días cambiamos el calefont y desde entonces yo andaba con unos feroces dolores de cabeza y náuseas. Ayer pasé por el lugar en que está la instalación de gas y casi me desmayo con el olor a gas. Pero como siempre hago, pensé: "mañana llamo al viejujo que hizo esta instalación para que lo arregle".
Hoy, luego de pasar por la ducha, el dolor de cabeza se intensificó y me vinieron unos vómitos explosivos y unos problemas estomacales muy poco acostumbrados para mi remolón metabolismo. Además estaba mareada, medio entumecida y tenía unas terribles ganas de llorar.
Varias veces durante la tarde me quedé semi dormida pero tampoco era precisamente una siesta.
Llegó un momento en que la jaqueca me sobrepasaba y las náuseas eran tan incontenibles que pensé que me moría. Y me moría sola, sin que nadie siquiera me ofreciera un vaso de agua para no atragantarme con mis mortíferos pensamientos.
Cuento corto: casi muero envenenada por una fuga de gas que de milagro no hizo explotar la casa.
Ahora estoy un poco mejor. Lo suficiente como para dejar testimonio. Francamente, ni me atrevo a dormir esta noche, porque no sé si mañana amanezco o no.
Parece que el 2008 no viene bueno y parece que mejor no ando tentando la suerte con mis elucubraciones.
VADE RETRO, MURPHY, vade retro...

26 de diciembre de 2007

Fin de año

Nada qué decir: fue un buen año para mi, en todo sentido.
No tengo absolutamente nada de qué quejarme.
Ojalá el próximo sea como éste y si no lo es, entonces que los recuerdos de este año se queden conmigo por mucho tiempo.
En una de ésas el 2008 puede ser incluso mejor.
¿Cómo saberlo?

19 de diciembre de 2007

Maldita sea!!!

Cero espíritu navideño demuestro con el título pero qué le voy a hacer, a mi nadie me educó para hacer de esta época un momento de espiritualidad. Para mi, en la medida que haga regalitos y me lleguen unos cuantos, pues todo bien.

Y la maldición no es casual, se me ocurre que de verdad alguien me maldijo o yo misma lo hice sin darme cuenta.

El punto es que ayer andaba vagando por varios blogs, intentando recopilar botones y campañas varias de ésas para salvar a las ballenas. No es que me crea candidata a miss Chile ni mucho menos, sino que siento una genuina preocupación por los animales no humanos. Ahora, por favor, nadie me vaya a preguntar si es que como carne, porque sí la como (tampoco se pongan a pensar leseras).

Vuelta: andaba en animalescos menesteres, cuando se me ocurre dar una pasadita por los blogs que acostumbro leer y ¡Paf! que me encuentro con algunos comentarios bastante alejados de las buenas costumbres. Y la muy sopastontas (es que no hay otra manera de ponerlo) me meto donde no me llaman, a salvar el buen nombre de quién sabe quien, encarando a alguien que tampoco conozco.

Obviamente, me llegó un mangazo cibernético: me trataron de simia, de desubicada y otras tantas bellezas.

Nadie me mandó, lo hice solita, así como muchas otras veces en que opino más de la cuenta, defendiendo causas propias o ajenas.

Supongo que está en mi naturaleza andar defendiendo leseras que a mi me parecen importantes en su momento. De paso, me mando feroces chapulinadas no por mala leche, sino de puro gil que soy.

Como sea, el fin no justifica los medios, así como tampoco me apellido Maquiavelo ni Hood...

Maldita sea!!!

14 de diciembre de 2007

Enlarge your penis...

Eso mismo!
A mi me gustaría saber cómo hacer eso cuando no tengo uno.
Para qué hablar de las mil quinientas veces que me he ganado un gran sorteo de microsoft, la lotería inglesa o los muchos millones depositados a mi nombre en algún banco perdido de África.

¡Cómo detesto el correo basura!

Cuando chica no existía internet (está demás decirlo) ni Pcs, ni ninguna de estas huifas de hoy. Con cuea un atari 800 xl o un spectrum y tampoco era taaan chica cuando aparecieron.
Y lo más cercano a Spam eran unos cursos de inglés que me regalaban cada dos meses y que nunca tomé.

Pero de tanto leerlo...mmm...enlarge my penis... ¿How?

12 de diciembre de 2007

¡Qué calor de locos!

Hoy, tipo tres de la tarde, me empecé a sentir mal. Estaba frente al computador (media novedad) y sentía cómo mis brazos comenzaban a languidecer, la caja craneana se me hacía estrecha y el poto se me pegaba al asiento para siempre.
Tengo mi termostato interno medio malo y recién me doy cuenta que hace mucho calor o mucho frío cuando presento síntomas de deshidratación o hipotermia, respectivamente.
Como los síntomas ya estaban, prendí el aire acondicionado y lo mantuve al máximo hasta las nueve.
¡Qué tremendo alivio!

Me pregunto ¿Qué tendré que prender ahora para acabar con el resfrío y la tos que agarré por culpa del paliativo del calor?

11 de diciembre de 2007

A la peluquería!!!


De guagua, mi mamá se resistió a llevarme al peluquero y ella misma se encargaba de cortarme el pelo. Lo mismo pasaba con mi hermano. Supongo que era casi como un ritual para ella cuidarnos el pelaje como si fuéramos nutrias...es comprensible, puesto que ella tenía muy poco pelo y debe haber sentido pavor de vernos pelados.

Un mal día, una tía quiso hacerle un regalo y nos fue a buscar sigilosamente. Yo tenía cinco años y mi hermano, tres. Recuerdo que odié al tipo, porque no me debaja comer mis dulces (una especie de candy con sabor a mantequilla de maní que nunca he vuelto a ver) y me apretaba las mandíbulas para obligarme a permanecer quieta. Ni caché lo que me hizo en el cabello. Lo que sí recuerdo de manera prístina es la cara de espanto que pusieron mis padres cuando nos vieron. Después hubo feroz llanterío, mientras mi mamá nos abrazaba, mi tía se deshacía en disculpas y mi papá la retaba como cabra chica.

Es que nos había dejado HORRENDOS. Yo figuraba con las mechas tiesas y cortas como milico recién enlistado, mientras que a mi hermano le habían cortado todos los ricitos de oro que mi mamá adoraba a niveles superlativos.
Nunca más volví a pisar una peluquería, hasta los 13 años. Esa vez me llevó mi propia mamacita y me volvieron a dejar con corte militar. En esa ocasión las traumadas fuimos dos.
Era un completo patito feo: pelo corto, justo engordé, me apareció un pequeño acné y más encima usaba frenillos. De ahí en más, siempre me traumó mi aspecto físico; tanto así que ni siquiera me tomaba la molestia de mirarme al espejo.

A los 14 ya había bajado de peso, el pelo había crecido y el prurito en las mejillas fue cosa del pasado pero no en mi mente: en la azotea seguía siendo un cerebro con patas...hasta los 17 años.
A esa edad, me di cuenta que las personas no me percibían como el ser horripilante que yo estaba segura de ser. Aunque tampoco me creí bonita. En ese sentido he sido súper aterrizada -casi- toda mi vida. Pero a una peluquería, pues nunca más.
Hasta los 25.
El pelo me llegaba prácticamente a la cintura y desde hacía unos tres años que todos los veranos me hacía un tomate para no asarme de calor. Doce largos años sin que ninguna tijera ajena tocara mi cabeza...doce!!!
Fines de noviembre de 1997, salí de la práctica y sentí un impulso irrefrenable. El día anterior había estado viendo un programa en la tele con un famoso peluquero y pensé: "Si me voy cortar el pelo, que sea en serio pero a la segura".
Así es que partí a la peluquería de S.F. y le espeté un "¡Córtame el pelo lo más corto que se pueda!...sin miedo...¿por favor?..."
Salí de allí muy foronga pero una vez que llegué a mi casa y me miré al espejo, sentí las patas de lana y casi me largo a llorar.
Qué hice, por Dios!!!
Al otro día tenía que llegar a la práctica pero no fui capaz de asomar la cabeza ni fuera de mi dormitorio. Permanecí acuartelada como tres días.

Luego que pasó el horror del cambio y me tranquilicé, me volví una yegua altanera. Gasté fortunas en maquillaje, cremas, productos capilares casi inverosímiles y realicé un cambio radical en el vestuario: todo ajustado, mucho cuero, tacos y una actitud que me costaría barbaridades volver a tener.

Era una mina, la tremenda mina, a decir verdad. Durante varios años me sentí regia, estupenda, fenomenal ¡Y me resultaba!
¡Qué grandioso era sentirme inalcanzable! (ustedes no lo notan pero ha transcurrido una hora desde la frase anterior...y es que de verdad me gustaba, así es que me puse a paladear recuerdos por un rato).

Como todo ser humano, yo aprendo a porrazos y me caigo feo mientras más alto esté el pedestal al que me subí.
Obviamente, me caí: me di varios costalazos muy dolorosos, algunos por mi culpa y otros que simplemente tuve que sufrir.

Y acá estoy, escribiendo este post justo después de mirarme al espejo y odiar a mi peluquera por lo que me hizo, encontrándome como siempre me hallé: un cerebro forrado en piel de sapo y encima superflua...
...en fin...

10 de diciembre de 2007

Montt me estuvo leyendo...

...estoy segura.
¿No lo conocen?
El punto es que caí, en mis vagabundeos cibernéticos, en uno de sus blogs. De ahí pasé a otros cuantos que tenía linkeados y que resultaron ser, sorprendentemente, todos de su autoría.
Uno de ellos se llama "manual del insoportable".
Si lo han visto, sabrán que me describe en muchas de sus lecciones. No en todas, aclaro, porque algunos comportamientos no los domino tanto (aún).
En fin, algo tenía que escribir antes de dormir.
Se las trae él. Opino que escribe mejor de lo que dibuja.
Interesante.

6 de diciembre de 2007

La felicidad

Habiendo ya pasado la algarabía del pago (muy efímera, por lo demás), ahora más tranquila me pongo a pensar en uno de mis temas recurrentes.

¿Qué significa ser feliz, por la cresta?

Reformulo: ¿Qué diantres me hace feliz a mi? Porque, claro, cada cual podrá encontrar su propia felicidad y lo más probable es que la felicidad de los otros apenas tenga un par de puntos en comunión con la mía.

Ciertamente la plata no me hace feliz, por más que haya saltado al mediodía de hoy. Me tranquiliza y me permite ciertos lujos pero "it doesn't make my day", frase gringa que me gusta mucho.
Supongo, entonces que la felicidad son solo chispazos, momentos gloriosos que más vale aprovechar porque son escasos y no se dan a diario. El dicho gringo "make my day", me hace el mayor de los sentidos, porque de eso se trata, ni más ni menos.
Esta noche me siento vacía, sola, casi amargada, como hace tiempo no sentía. Algo me falta (y, al menos hoy, plata no es).
No soy trabajólica pero creo que trabajar es lo que más me acerca a un estado de felicidad más permanente. Tal vez no se trate de felicidad, tal vez solo sea que le roba tiempo a los devaneos de mi mente y me impide, por lo tanto, caer en la letanía del pensamiento sombrío.

Pero sigo sin apuntarle: aún no sé qué cosa sea aquella que me pueda hacer feliz.

Quizás sea solo un cuento infantil, como el viejo pascuero. Tal vez hace falta ser niño para creer y vivir la felicidad.
En una de ésas me acuesto y tengo un sueño de niña. En él volveré a tener una madre que me proteja, una vida pacífica y sin sobresaltos, esperaré a que llegue el viejo pascuero, jugaré otra vez sin cansarme, me reiré y disfrutaré confiada.


Sí!, esta noche volveré a mi infancia y mañana podré sentirla un poco más cerca.


5 de diciembre de 2007

Tarde pero llegó


Para año nuevo del año pasado yo andaba saltando en una pata porque mientras todo mundo brindaba, andaba vestido de fiesta y se tomaba unos días de descanso, yo trabajaba pegada al computador.
Para mi no hubo brindis, tomatera ni relajo ¡Y estaba feliz!
Estaba contenta puesto que lo tomé como un buen augurio: Seguro iba a estar todo el año tapada de pega y -como independiente que soy- más pega significa necesariamente más plata.

En efecto, así ocurrió: muchas causas del nuevo proceso penal, familia y conferencias dí durante este año. Mucho trabajo.
Pero ese "mucho trabajo" no siempre fue alegre. Muchos malos ratos, mucho insistir a varios clientes con cocodrilos en los bolsillos. Demasiado correr de un lado para otro, peleas en mi casa porque mi papá no encuentra nada mejor que volverse opinante cada vez que un cliente se atrasa en pagar (y eso es cosa de todos los días).
¡Si hasta un feroz porrazo me di trabajando! El costalazo fue en junio y aún hoy conservo la mayoría de los moretones.

Pero volviendo a diciembre del año pasado y enero del 2007, la pega que vi con tan buenos ojos no resultó como esperaba. Mejor dicho, sí: el trabajo fue arduo y entretenido pero el cliente me cagó. Lo he perseguido desde esa fecha para que me pague: Que anda en el norte, que se fue a Perú, después a Brasil. Luego le perdí la pista hasta que supe por los diarios que andaba en una gira político-económica en oriente.
Me ha hervido la sangre por mucho tiempo. Hasta hoy. Finalmente y luego de perseguirlo como si fuera su propia sombra...¡Me pagó!!!
Casi no lo puedo creer. A estas alturas ya no es el precio de mi trabajo: es un regalo de navidad.
Así es que estoy saltando en una pata otra vez.

Saltaré en las dos cuando el resto de los incumplidores se pronuncie...

3 de diciembre de 2007

Virtualmente amigos


Como suelo poner música en el blog (cosa que he ido dejando de lado porque los sitios para colgar canciones están muy malos), fui creando diversas cuentas en muchos espacios dedicados al asunto.

Una de esas cuentas está en GoEar, lugar en que subí algunas canciones de Leonard Cohen.

Hará cosa de un año (tal vez menos), me escribió un tal Gurb, preguntándome si yo sabría como encontrar un disco en particular del autor y la verdad es que esa placa es imposible de hallar.
De allí surgió una amistad que continuó a través del quehacer bloggeril.
Siempre me gustó mucho su blog, que contiene todo tipo de conocimientos, sentimientos, pasiones, etc. En realidad, es como un almanaque de los de antes, ésos realmente buenos.

Cuento corto, porque me estoy quedando sin palabras: Hoy he visto su última entrada. Ha decidido cerrar su bitácora luego de un año. Desconozco las razones de mi español amigo pero lo acepto, con pena.

Gurb: ni siquiera sé tu nombre real!!! Sin embargo, puedo decirte desde acá que ¡Hostias, tío! te voy a extrañar más que la cresta (mira en la RAE los chilenismos).

Demás está decir que les recomiendo a todos que vayan a ver su blog, antes que desaparezca.

30 de noviembre de 2007

Soy farsante


Ya, lo reconozco, lo sé hace mucho tiempo pero recién ahora tengo agallas para admitirlo.
Me gustaría poder echarle la culpa a la (de)formación profesional pero no.
Quizás sea alguna manifestación medianamente incipiente de megalomanía.
Como sea, soy una maldita SABELOTODO y siempre lo he sido.
Desde que tengo memoria he querido saberlo todo. Todo aquello que es asible y hasta lo inasible por el conocimiento humano es lo más preciado que puedo tener, mi mayor tesoro.
Tengo muuuchas enciclopedias, algunas regaladas por mis padres y otras compradas por mi.
Tengo muchos libros jurídicos y tuve muchos durante el colegio. Muchos de cada materia, a decir verdad.
Generalmente, dependiendo de qué tipo de persona tengo por delante y el alcance de sus conocimientos sobre algo, me informo, porque odio pasar por ignorante.
Solo soy abogado pero mi capacidad para absorber conocimientos ajenos va mucho más allá de lo esperable. Si me rodeo de médicos, pues aprendo de ellos y/o me meto a internet o leo algún libraco para no tener que preguntar nada nunca. Odio preguntar.
No soporto no saber.
Una verdadera sanguijuela de conocimientos.
Y los que me conocen bien lo tienen muy claro: Si no lo sé lo invento, total, la mayoría de los quehaceres humanos se rige por leyes de lógica y basta saber hilar para terminar "sabiendo" aquello que se desconoce.

Sin embargo, esto no me molesta del todo. Es más, muchas veces me ayuda.
Lo que estoy intentando hacer, es aceptar mi ignorancia y reconocer la sabiduría de los demás.
Pretender cambiar mi naturaleza no está entre mis objetivos. Me basta con ser un poquito más humilde.
Sin embargo, mis ganas de conocerlo todo y que nadie note mis ignorancias seguirá siendo parte de mi.
Soy farsante ¿y????

29 de noviembre de 2007

Cómo dar una pastilla a un gato

Esto mismo lo posteé en junio del 2006.
Ahora es igual pero multiplicado por cuatro.



* Tome el gato y acúnelo con su brazo izquierdo como si estuviera sosteniendo a un bebé. Coloque los dedos índice y pulgar de su mano izquierda para aplicar una suave presión sobre las mejillas del minino, mientras sostiene la píldora con la derecha. Cuando el gato abra la boca, arroje la píldora dentro. Permítale cerrar la boca a los efectos de que el gato la trague.

* Coja la píldora del suelo y saque al gato de detrás del sofá. Acune al gato en su brazo izquierdo y repita el proceso.

* Traiga al gato desde el escritorio y tire la píldora baboseada a la basura

* Coja una nueva pastilla de la caja, acune al gato en su brazo izquierdo, manteniendo las patas traseras firmemente sujetas con su mano izquierda. Fuerce la apertura de la mandíbula y empuje la pastilla dentro de la boca del animal con su dedo medio. Mantenga la boca del gato cerrada y cuente hasta 10.

* Saque la píldora de la pecera, y al gato de encima del armario. Llame a su esposa, que está en el jardín, para que le ayude.

* Arrodíllese en el suelo con el gato firmemente sujeto entre sus rodillas. Mantenga sus patas traseras y delanteras quietas. Ignore los gruñidos que el gato emite. Pídale a su esposa que sostenga la cabeza del gato con una mano, mientras le abre la boca con una regla de madera. Eche la pastilla dentro y frote vigorosamente la garganta del gato.

* Traiga al gato de la lámpara de la cocina. Coja otra píldora de la caja. Recuerde comprar una nueva regla y encargar unas cortinas nuevas. Barra cuidadosamente los trozos de figuras de porcelana y póngalos aparte para pegarlos luego.

* Envuelva al gato en una toalla grande y pídale a su esposa que lo mantenga estirado, sólo con la cabeza visible. Ponga la pastilla en una pajita de refresco. Abra la boca del gato con un lápiz. Ponga un extremo de la pajita en la boca del gato y el otro en la suya propia. Sople.

* Lea el prospecto de la caja para asegurarse que la pastilla que se acaba de tragar no es dañina para seres humanos. Beba un vaso de agua para recuperar el sentido del gusto. Aplique apósitos en los brazos de su esposa y limpie la sangre de la alfombra con agua fría y jabón.

* Traiga al gato del tejado del vecino. Tome otra píldora. Ponga al gato en el armario y cierre la puerta sobre su cuello, dejando sólo la cabeza fuera del mismo. Fuerce la apertura de la boca con una cuchara de postre. Arroje la pastilla dentro de la boca del gato con una goma elástica.

* Vaya al garaje a buscar un destornillador para volver a colocar la puerta del armario en sus bisagras. Aplíquese compresas frías en sus mejillas y verifique cuándo fue su última dosis de antitetánica.

* Llame a los bomberos para bajar al gato del árbol que hay en la calle de enfrente. Discúlpese con su vecino, que se acaba de estrellar tratando de escapar de su gato furioso.

* Tome la última píldora de la caja. Ate las patas delanteras del gato junto con las traseras con una cuerda. Atelo firmemente a la pata de la mesa de la cocina. Busque guantes de trabajo pesado. Mantenga la boca del gato abierta con una pequeña palanca. Póngale la pastilla en la boca seguida de un trozo de carne. Mantenga la cabeza vertical y vierta medio litro de agua a través de la garganta del gato, para que trague la píldora.

* Haga que su esposa lo lleve a urgencias. Siéntese tranquilo mientras el doctor le venda los dedos y la frente y le saca la píldora del ojo. En el camino de vuelta a casa, deténgase un momento en la tienda de muebles para comprar una nueva mesa.

* Por último, arregle con una inmobiliaria la compra de una nueva casa, y llame al veterinario, para averiguar si tiene algún hámster para vender.


"Cómo dar una pastilla a un gato" se ha convertido en una de las leyendas urbanas vivas de la Red. Se supone que se trata de un compendio de traducciónes, adaptaciones y aportaciones personales, hasta el punto de que realmente no se sabe quién fue su autor original. Si alguien conoce este dato, me gustaría rendir el debido crédito a este texto tan divertido (y real) ;)
Los honores: me reí como enajenada cuando leí esto. Ojalá hubiese salido de mi pluma pero lo encontré navegando. Estaba en www.milgatos.com, una página felina excelente. Lo único que hice fue ponerle una fotito.
Ojalá lo disfruten, sobre todo aquellos que tienen o han tenido gatitos.

27 de noviembre de 2007

Esquivando...


Llevo prácticamente un mes evitando el tema.

Pero necesito escribirlo.

Ocurre que el día en que acababa la Feria del Libro, noté que una de mis niñas (mis gatitas) tenía una barriguita demasiado prominente y estaba decaída. Pensé que no debía ser nada serio, así es que esperé hasta el día siguiente y la llevé al veterinario. Le pusieron un enema, pobrecita, porque lo más lógico era pensar que sufría algún problema intestinal provocado por tragar muchos pelos. El martes, sin embargo, seguía igual. Volvimos a la clínica y le tomaron una eco abdominal. ¿Estreñimiento? ¡Las pinzas! Había hecho una gigantesca infección uterina y debía ser intervenida en el instante. Su Doc. la operó esa misma noche y le practicó una ovario-histerectomía de urgencia.

Quedó flaquita mi Lunita, toda volada por la anestesia y con la cabecita hecha bolsa de tanto intentar salir del canil. De una gatita de facciones finitas, pasó a tener cara de Bull Terrier. A pesar de ello, todo iba muy bien...hasta unos siete días después. En uno de sus controles, la veterinaria se percató que la sutura interior se había abierto, por lo que debería ser intervenida nuevamente.

Otra vez al quirófano, otra vez volada y adolorida. Pero esta gatuna es loca y si hay algo que adora son las acrobacias. Por más que intenté contenerla, no paró nunca de saltar, trepar y volar. Sí, porque esa canción flaite del "gato volador" no es ninguna mentira. Los gatos vuelan...buehhh, al menos planean.Y eso no iba a serle de ninguna ayuda. Ya me daba miedo llevarla a control, después de todo lo que se había zangoloteado. Mis temores no fueron infundados: otra vez había roto las suturas y nuevamente debería ser operada ¡Por tercera vez!

De eso me enteré el jueves y la intervención quedó programada para ayer.

Del total de maullones que tengo (son seis) solo dos estaban esterilizados, razón por la cual, aprovechamos de operar a las otras tres junto a la muy voladora, para que así viera quietud por toda la casa y no le entren ganas de seguir zarandeándose. Por lo demás, esa infección que tuvo, bien podrían hacerla mis otras niñas, puesto que se debe a problemas hormonales y son todas familia (la mamá y las hijitas).

En resumidas cuentas, ayer fueron cuatro a pasar un rato no muy agradable a la clínica (que a todo esto está al lado de mi casa), mientras yo estaba que me deshacía de los nervios.

A las ocho salí, caminé unos veinte metros y entré a buscarlas. Ahora las voladas y turulecas eran cuatro. Me las traje de una en una y las fui acomodando en una cama especial que les había preparado en mi dormitorio. La mayor se ha dedicado a dormir, mientras las hijas cada una ha reaccionado diferente. Una anda toda mañosa y enojona, otra está como tuna y la menor fue la de peor reacción. A veces duerme, pero cuando despierta quiere puro arrancar, así es que hay que andar bajándola de las ventanas. Una vez abajo, reacciona y se pone a llorar porque no quiere estar sola. Para mayor desgracia, producto de tanto salto anoche sangró harto, así es que me dediqué a molestar a su Doc. por teléfono durante la madrugada, presa del pánico.

Cuando se calmó, dormitó pero cada vez que abría los ojos y no me veía se ponía llorar, así es que terminé acostada en el suelo, al lado de su cama, cuidándola.

Ya no dormí anoche...a ver si esta noche duermo algo.


Y todo esto me pasó por no haberlas esterilizado cuando eran guaguas. Entonces no me atreví y resultó ser peor para todas: ellas y yo.

Creo que nunca aprenderé...

26 de noviembre de 2007

Si odias que te copien...

...y a tu blog le metes imágenes que te pertenecen y aparecen los güiñas contándote en tu cara que te han robado los monos, caricaturas, pinturas, dibujos, etc. que colgaste "solo para mirar" y ellos piensan colgar de sus paredes, entonces, esta pequeña información va dirigida a ti.

Una vez que hayas subido la imagen en cuestión, vas al modo "edición de HTML".
Voy a poner como ejemplo mi post anterior:


Como pueden ver, las primeras cinco líneas corresponden a la imagen de la vieja loca.
la parte del código que deben eliminar es la que sigue:

Toda la primera parte, es decir, desde el "a ref" (que no puedo ponerlo, porque si lo hago aparece una tontera en vez del código) hasta justo antes del "img style".

Además deben eliminar el cierre de tag el ("/a"), al final de código.

Lo que resta de código, esto es, desde "img style", hasta "border=0/ y el símbolo "mayor que", es la parte del código que se mostrará en sus post, sin que nadie pueda tocar la imagen.

El código, entonces, queda así:

y eso sería todo.

PD: Hagan click en las imágenes para poder ver el detalle.



Se me olvidaba: si no quieren que aparezca la manito del cursor, van al mismo código predicho y eliminan la sección "cursor=hand".

Ahora, si les molesta que las imágenes estén en recuadro, deben ir a su plantilla (no la edición de texto) y ubican la sección de código dedicada a los post.

Cuando encuentren la siguiente pieza de código:

.post a img,

.post img {

margin:8px;

padding:1px;

border:1px

solid #a6784c; }

simplemente lo eliminan y voilà!

24 de noviembre de 2007

Esta manía...



Esto de estar cambiando la plantilla periódicamente se me ha vuelto una manía o una compulsión (ahí no me meto, ni idea).
Me imagino que ustedes que me leen con cierta regularidad deben asustarse cada vez que la cambio. O peor aún, se aburren.
Mejor ser positiva y pensar que ya a estas alturas llegarán con la ilusión de encontrarse con cambios.
¿Qué estoy tratando de hacer? Pues últimamente prefiero las cosas en un estilo más minimalista, más ordenado. El desorden me tiene re podrida. Es eso o me estoy convirtiendo en una vieja maniática.
Buehhh, vieja no todavía pero maniática....

22 de noviembre de 2007

Anecdotario Sin-tético y con (también)

Leyendo a Ángel y Demonio, se me vinieron a la memoria algunos recuerdos algo añosos.
Así por ejemplo, recordé que a los 19 crucé mis primeras palabras con quien años más tarde sería mi amiga más querida (aunque la amistad, obvio, funó eventualmente).
El caso es que yo estaba toda turuleca, en la puerta del salón al que debería entrar en unos cinco minutos más para rendir el examen de Derecho Internacional Público. Trataba de poner oreja a las preguntas que estaba tirando la comisión. En eso, aparece al lado mío, casi como loro encima de mi hombro, esta mina que era una completa planicie y nadadora de tomo y lomo (si comprenden a lo que me refiero). Traté de no tomarla en cuenta, pero era imposible no percibir que tenía sus ojos clavados sobre mi escote. Me tenía muy incómoda, así es que le lancé una mirada punzante y eterna pero ella permanecía impávida. Entonces, no encontré nada mejor que preguntarle acaso no había visto un par de pechugas antes, convencidísima que con mi frase para el bronce la iba a hacer esfumarse rápidamente. Fue mi error, lo reconozco, porque me cagó con su propia impresión de los hechos: "¿Cuáles pechugas? Si hasta yo que soy famosa por no tenerlas me puedo parar tranquila a tu lado!".
Solo alcancé a odiarla en silencio, porque era mi turno de sentarme frente a la comisión.
Aproximadamente un mes después de ese episodio, iba yo caminando por paseo Huérfanos y veo a unos 30 metros un hombre espectacular: alto, facciones perfectas, fachoso él. Seguro era un ejecutivo exitoso (o al menos eso proyectaba). A medida que se fue acercando, pude percatarme (antes no porque soy piti) que me miraba fijamente, con esos ojos típicos que ponen los hombres cuando están a punto de decirte algún piropo. Y me creí la muerte ¡Pensar que este tremendo mino me está pescando heavy!!! (yo, que suelo ser piropeada solo por heladeros y carniceros). Cuando estuvo a cincuenta centímetros de mí, era toda orejas para disponerme a escuchar las linduras que habrían de salir por entre sus labios...pero NO!!! No me dijo nada. En cambio, el muy califa y desubicado fue y me agarró la pechuga izquierda. Casi me quedo pasmada pero antes atiné a pronunciar un "perdona lo poco", para luego intentar desaparecer en medio del gentío de media tarde.
Varios años más tarde la cosa tomó otro rumbo. No sé si habré comido mucho pollo o se me trastornó la hipófisis. Mientras no las tuve, nunca me urgí y cuando me aparecieron, tampoco fue tan importante. Sin embargo, para mi amiga F (la misma que me cagó a los 19 con su comparación de delanteras), el asunto era digno de encomio y siempre lo estaba mencionando. Nunca me molestó, más bien me divertía porque me evidiaba la suerte. Hasta un día lunes de verano, de la década pasada, por la tarde.
Quedamos en juntarnos en el Conservador de Bienes Raíces. Yo iba bastante atrasada así es que llegué corriendo. Para variar, F tenía sus ojos sobre mi torso. Cuando llegué a su lado, me dijo casi a grito pelado: "Huy, pero que linda te ves así" ¿así, cómo?, le pregunté.
Y claro que me respondió (quien me mandó preguntar): haciendo los correspondientes gestos de manos, me dijo "es que cuando corres, las pechugas se te bambolean y parece que en cualquier momento se te escapa una ¡Qué envidia!". Naturalmente, nunca más corrí en verano.


















Fuente: tintaculo.blogspot.com
autor: Guille.

16 de noviembre de 2007

Sorpresas te da la vida


De vez en cuando -o más bien periódicamente- mi madre recordaba a sus amigas y amigos de soltería, siempre con mucho cariño: las chiquillas Arrieta (a quienes conocí recién en el velorio de mi mamá), Luis Alberto Ganderats (compañero de colegio y gran copión de los exámenes de mi madre), el chino Enrique (dueño de la carnicería del barrio), la Nora Ferrada: también compañera de colegio y de la selección de basquet, la Rosa Garibaldi, el "Banana", la Natacha y otros tantos.

Con especial cariño se acordaba de Eva, probablemente la mejor amiga que tuvo y que incluso fue su madrina de bodas.

No conocí casi a ninguno de ellos. Luego de casarse, desaparecieron todos (imagino que algo tendrá que ver el explosivo y posesivo carácter de mi padre).

Pero Eva, junto a las "chiquillas" Arrieta ocupaban un gran lugar en su corazón y en su memoria.
A veces se preguntaba qué sería de ellas y en más de una ocasión le saltaron unos lagrimones de añoranza.
A varios vi por vez primera cuando el corazón de mi mamá (Lila, para los amigos, cosa rara porque se llamaba Blanca) dejó de latir.
Eva, sin embargo, no apareció y nosotros no sabíamos nada de ella, así que mal podríamos haberle avisado. De hecho, mi mamá pensaba que se había radicado en el extrajero.

Este año recibí un mail que fue toda una sorpresa: Era de la hija de Eva, quien de casualidad conoció a un primo mío y, por su intermedio, obtuvo mi dirección de correo.
Me contó de su madre y de lo mucho que siempre quiso a "Lila". Ella quería que nuestras madres se reunieran y retomaran su entrañable amistad. Yo también lo hubiese querido así. Sin embargo, a la fecha del mail, mi madre llevaba casi 5 años dentro de su casa de caoba, con puerta sellada de vidrio, guindo y adornada por una cruz de roble.

Pero Eva, a pesar de la pena y la lejanía, no fue una estrella fugaz. De vez en cuando hablamos por teléfono. Las primeras veces, me dediqué a contarle acerca de mi madre, su vida y su extraordinaria forma de ser y de enfrentar la vida. Hoy por hoy, conversamos de nosotras, de nuestras familias. Y le tengo cariño; nunca la he visto en persona pero de verdad que la aprecio sobremanera y creo que a ella le pasa lo mismo.
Tal vez sea que para ella, yo soy el nexo que mantiene su amistad con mi madre, mientras para mi, ella es el puente que me lleva directo a la vida de mi mamá. Perfectamente puede decirse que heredé esa amistad, más allá de los diferentes estilos de vida y la natural diferencia de edad.

Algo inesperado, un poco insólito pero bonito, lindo en verdad.

12 de noviembre de 2007

Mujer de la noche


Me gusta la oscuridad, me gusta el silencio.
Tal vez solo sea producto del acostumbramiento, puesto que mis padres siempre se acostaron muy tarde y mi hermano y yo nunca nos fuimos a acostar temprano.
Recuerdo que a los dos años, solía ver "Sombras Tenebrosas", con el muy maléfico Barnabás Collins. Esa serie de vampiros empezaba a las 12:00 am.
Seré nocturna pero no de las trotacalles...en realidad, ni siquiera de las fiesteras (bueno, ya, sí, deshice la juventud por la noche pero ahora que estoy más vieja, la sola idea de carretear me apesta).
En fin; no sé muy bien por qué soy un ser nocturno. Lo que sí sé es que por más agradable que sea el día, como el domingo por la tarde sentada bajo unos árboles y abrazada por una suave brisa, la energía me fluye de noche. Es de noche que me dan ganas de todo.
De madrugada escribo (fácil notarlo), las audiencias las preparo de noche (ahora estoy a punto de preparar la de mañana). Justo ahora tengo ganas de hacer mil cosas. Quisiera ponerme a leer alguno de los libros que me trastornan (los de ciencia ficción histórica o futurista), tengo un par de ideas dando vueltas insistentemente y demás que me pondría ahora mismo a pintarlas. Hasta tengo ganas de hablar, lo que es bastante raro.
Por momentos -y siempre de noche- fantaseo con algún encuentro romántico, de ésos bien cariñosos y fogosos a la vez. Aunque, para ser franca, esos instantes me vienen bien a cualquier hora.
El cielo negro y estrellado me hace feliz, sea que haya luna o que esté dormida. La quietud nocturna me calma y me deja fluir, soñar, anhelar, sin prisas ni arrepentimientos.

Sin duda, la noche es mágica. (o la magia se apodera de mi cuando el sol se esconde)

PD: Nunca pensé que llegaría a decir esto porque FIREFOX me apesta (es una gran mentira que sea más rápido), sin embargo, si en la casilla de música leen algo así como "los reproductores externos de GOEAR están deshabilitados temporalmente", es porque están navegando con internet explorer. Con Firefox, podrían estar disfrutando del R&B de Amy Winehouse, con "You know I'm no good"...

free music

10 de noviembre de 2007

RE-COLECCIONES VARIAS



Indagando en la blogósfera, dentro de lo que podría llamar "mi ejercicio holmesiano", me he ido percatando paulatinamente (disculparán los lectores pero a veces puedo ser suma-mente-lenta) que existen almas penitentes y han abierto blogs.

Las hay unas más enrevesadas que otras, sin embargo, mantienen un cierto hilo conductor-inventor-satírico-cabezón y se dedican a plantar páginas y páginas virtuales. Utilizan diversos nombres, se dicen de diferentes países y con distintas "graduaciones" post-secundarias. Cada blog tiene sus propios comentaristas, links y cosillas de ésas para picar, tipo fotos, botones y/o autores.

De lo que me he dado cuenta, para hacerlo lo más escueto posible, es que muchas de aquellas bitácoras tienen una sola persona por autor. Persona ésta que me resulta imposible no intentar escudriñar hasta dar con lo que puede sonar como una absurda teoría, tanto más que lo bizarro de su actuación virtual.

En fin, creo que mantendré el secreto por algún tiempo, hasta hacerme de las pistas suficientes. No es que no esté segura de lo que digo ni de la conclusión a que llegué. Sucede, en cambio, que puede ocurrir perfectamente que el siniestro caso por mi descubierto no interese a nadie más o que, aún interesando a más de alguno de ustedes, no pueda comprobarlo más allá de la duda razonable, motivo por el cual el pseudo ilícito que se perpetra puede no ser nunca probado...

Reeeesumiendo ¿Alguien por ahí leyó Orlando, de la Virginia Woolf? o más fácil aún ¿Alguien vio la película? Por allá va la cosa, si es que no se acerca a un acontecimiento de personalidades múltiples (no de las verdaderas y extraordinarias, sino de la fingidas y extra-ordinarias)


¿Será posible?

3 de noviembre de 2007

¿Qué hacen los borrachines?


Algunos se orinan encima.

Otros se vuelven rabiosos.

Existen los que se largan a llorar sin remedio.

Nunca falta los que manejan con el de loza por largo rato, mientras invocan insistentemente a Guacolda Ulloa o Hipócrito Guajardo...

Muchos insisten en negar su etílico estado.

Y otros,

otros escriben como contratados.

28 de octubre de 2007

Jardineando



Ayer por la tarde me dediqué a jardinear. No sé muy bien por cuanto rato pero fue un tiempo bien laaaargo cortando hojas, ramas, podando como si fuera "Fulerita Dedos Verdes". Es que el antejardín parecía selva tropical y le hacía falta su "manito de gato". Para ser más bien pequeño, hay mucho qué hacer, porque a mi madre le encantaban las plantas y convirtió ese pedacito de tierra en un real invernadero en donde hay prácticamente de todo: Hibiscos, rosas, laurel de flor, calas, menta, un dafne, otra cosa muy frondosa que cuido sin saber su nombre, ruda, maleza, tréboles y varios etcéteras también desconocidos para mi.

Como detesto usar guantes, pues hice todo el trabajo a manos descubiertas, motivo por el cual tengo en cada dedo al menos un par de espinas y un músculo de la mano derecha medio reventado. Pero ésa es la parte linda. Ocurre que cuando ya llevaba al menos una hora en esos menesteres, uno de mis gatitos se fue a "pastar" al jardín vecino y casi se lo come un perro desconocido por nosotros.

Ante la emergencia, dejé las tijeras a un lado y ¡Zas! que me encuentro con el dedo índice convertido en una masa amorfa y con la piel colgando, bajo la cual se podía ver (y aún se ve) la carne viva. Yo pensé que me dolía por la fuerza que significa cortar tanta rama gruesa pero jamás se me ocurrió que bajo las tijeras estuviera quedando la mansa cagadita.

Demás está decir que ahora parezco un personaje más de "los invasores", con un dedo parado y sin movimiento.

Me queda, sin embargo, la tranquilidad de ver las plantitas más ordenaditas y no tener que salir de la casa esquivando lianas o lo que es peor, salir tan apurada que no esquivo nada y me mando feroz tajo con las espinas del rosal.

Y mi gatito anda medio choqueado pensando en las fauces del perro vecino. Tanto, que hoy ni siquiera ha maullado para salir a dar su paseo vespertino.

En fin: me duele el dedo!!!

23 de octubre de 2007

Contrariada


Participando en un debate X de un blog que leo con frecuencia, me topé cara a cara con el más genuino de los cinismos, la hipocresía y la pseudo corrección.

Todo tipo de participantes, algunos con conceptos claros respecto de lo que se discutía, otros saliendo de las cavernas y otros que -al parecer- creen que por leerse las tapas de libros "eruditos", se les metió por osmosis todo el contenido, sin siquiera sospechar que existen los que sí saben de lo que hablan.

Está claro, todo el mundo tiene derecho a emitir su opinión pero hay que saber cuando cerrar la bocaza, sobre todo cuando están hablando de temas que no dominan.

Debo reconocer que me llegó a dar hipo de rabia, sin embargo, nada puedo hacer al respecto.

Pienso, haciendo un paralelo con mi actual pega, que si uno se topa con otro que sabe mucho más y que en base a sus propios conocimientos se ha formado una opinión, lo más atendible es escucharlo y pensar (aunque sea un ápice), antes de volver a la carga con tonteras insostenibles.

El otro día, haciendo clases sobre una ley en particular, uno de los alumnos me increpó, señalando que le gustaría contar con la presencia de otro abogado que estuviera en contra de la legislación, no como yo, porque, según su apreciación inicial, era una defensora a ultranza del sistema sobre el cual estaba dictando la charla. Antes de ponerme a patalear, lo dejé terminar su idea, porque -después de todo- a mi me interesaba su opinión, pues para la platea, él debe batirse con esa ley todos los días e intentar superar sus deficiencias.

Una vez que hubo terminado con su visión del asunto, repliqué. Y repliqué porque definitivamente, yo reconozco que esa ley cojea feo. Le expliqué entonces que, muy por el contrario de lo que él suponía, yo compartía su opinión. Nuestra diferencia radicaba en la forma de abordar el dilema. Para él, había que barrer con todo. Para mi, la labor se centraba en que comprendieran el espíritu de la ley, sus aristas y que debatiéramos, de forma que ellos (los alumnos) tuvieran mejores armas a la hora de abordar el asunto y de trabajar con él, porque, mal que mal, ese sistema había llegado para quedarse, lleva más de tres años funcionando y se proyectan muchos más, sin que exista iniciativa legislativa alguna destinada a sepultarlo.

Luego de ello, iniciamos varias discusiones, debates y talleres. Al finalizar el día, el alumno en cuestión me agradeció por la clase y me pidió disculpas, cuestión que no me esperaba y me pilló de sorpresa. Francamente, a mi me bastaba con que hubiese entendido la ley y participado del debate, porque ésa es mi pega.

En esa ocasión, yo era la "experta", aunque era él quien convivía con el asunto. Pero cada cual tuvo la posibilidad de aportar, de opinar y disentir, sin que nadie tuviera la más mínima intención de ganar ni de pisotear al otro ¿conclusión? En vista que yo lo escuché y él a mi, tuvimos un debate fructífero que nos condujo a algo. Nada de descalificaciones ni arrebatos infantiles. Así vale la pena y es justo. De otra forma, paso.
Sin respeto no se puede ni se debe. Lamentablemente, hay quienes están convencidos que respetar es una corrección política y son incapaces de visualizar ni inferir más allá de lo que su "libre albedrío" carente de discernimiento les dicta.

16 de octubre de 2007

Camisa de 11 varas


Ustedes ya habrán captado que no soy precisamente el símbolo de lo "políticamente correcto".
Siguiendo, entonces, con mis habituales arrebatos, no puedo dejar pasar un asunto que, debiendo quedar dentro del marco exclusivamente jurídico y judicial, ha escapado de esos márgenes para convertirse en una lamentable noticia.
Es lo que ocurrió el día sábado 13, en un juzgado de garantía de santiago, durante una audiencia de control de detención y formalización de un imputado que intentó matar a su pareja.
Muchos no lo sabrán, pero para las audiencias de control de detención así como aquellas que se realizan en días inhábiles, el fiscal que asiste no es quien tiene asignado a su cargo un caso, sino aquél que esté de turno. Hay muchos más detalles dentro de esto pero corresponden a políticas propias del ministerio público y, como no formo parte de él, pues desconozco la menudencia.
El punto es que en la audiencia en cuestión, la fiscal de turno formalizó al sujeto en comento y pidió como única medida cautelar, la prohibición al imputado de acercarse al domicilio de la víctima.
¿Puede alguien ser tan poco hábil en sus funciones como para no avizorar siquiera las implicancias que su omisión acarrea? Estar de turno no se traduce en "estar por cumplir". Quien está de turno debe analizar el caso y tomar las precauciones y recaudos necesarios siempre, no importando si el caso es suyo o de alguien más.
La fiscal aparecía muy segura, insistiendo en que el caso no era suyo ¿Es tan así?
Pienso que un fiscal, en su calidad de autoridad (refrendado ésto por las Cortes de Apelaciones y Suprema) y dentro del buen desempeño de sus funciones, no puede dar excusas cuando ha incurrido en un manifiesto error. Lo cierto es que cuando un funcionario cubre una tarea que le ha sido encomendada, aunque sea por el turno que le ha correspondido, debe cumplir su misión, como representante del Ministerio Público. Y la tarea del Ministerio público, además de la prosecución de los delitos y la investigación de los mismos, incluye también asegurar los resultados del procedimiento y la seguridad y protección de las víctimas.
Yo me pregunto ¿cómo se habrá sentido la víctima de este imputado al saber que apenas pasó por el tribunal para ser devuelto a las calles? ¿cómo se siente la gente cuando ve por televisión una noticia como ésta?
No me cabe dudas que éste es un caso aislado. Por norma, los fiscales que enfrentan casos complejos como éstos piden inmediatamente la prisión preventiva del imputado, pues salta a la vista que dejarlo en libertad constituye un peligro inminente y casi cierto de un mal mayor.
Por suerte, el fiscal Lazo concurrió hoy a enmendar este error. Por suerte, el imputado fue habido para poder pedir y decretar la prisión preventiva. Y por suerte, también, el imputado no volvió a la casa de su víctima a terminar lo que dejó a medio hacer.
Ahora bien, para esta niñita, la fiscal que metió las patas en frente de la prensa y en medio del gran debate acerca del llamado "femicidio", la suerte fue más esquiva. hoy enfrenta un sumario administrativo que bien podría conducirla a la destitución. Y no es para menos, porque lo que ocurrió en la audiencia del sábado bien podría calificarse de notable abandono de deberes, al menos a simple vista. Habrá que ver cómo se defiende y qué ocurre en la trastienda.
Lo cierto es que colosales errores como éstos no pueden cometerse, no solo por el escrutinio público, sino porque dan una pésima señal (y ni hablar del fin de semana de horror que debe haber pasado la víctima).
Por otro lado, sin embargo, me gustaría que alguna vez mostraran por la tele los muchos y grandes aciertos de la mayoría de los fiscales. Éso, sin embargo, no golpea ni hace noticia, aunque debiera.

9 de octubre de 2007

Cosas de leguleya

Cada vez que tengo una audiencia, la noche anterior no puedo dormir. Entre el pánico escénico, el terror a citar mal algún artículo y el hecho de tener al cliente sentado justo al lado mío...Brrrrrr, me espanto.Entonces me pongo a deambular como sonámbula por la casa (y -la verdad- sí soy sonámbula), repetir artículos, imaginar posibles escenarios, rabietas del juez, descontroles de la contraparte, aciertos o fatales errores míos. Me vuelvo mono pensando tanto y ya estoy a punto de empezar a echar humito por las orejas.
Obvio que este impulso irrefrenable hacia la perfección me tiene toda ulcerada y si no muero de cancer al pulmón, será de estómago o colon. Y, claro está, lo imposible no puedo evitarlo y siempre cabe la posibilidad del error. Equivocarme me aterra y me hace postergar muchas cosas y simplemente dejar de hacer muchas otras, todo por el estúpido temor a meter las patas.
Y por supuesto que las meto, tupido y parejo en la vida diaria. Pero en el ejercicio de la profesión...hasta ahora solo me he mandado un gigantesco condoro (que pude solucionar a tiempo haciendo lobby como dos semanas completas en un tribunal).
Todavía no puedo sacarme de la cabeza que algunos de los materiales de las clases de la semana antepasada quedaron para dejar con glaucoma a quien los lea (pobres alumnos).
Creo que voy a retomar la lectura de un librito que se llama "el hábito de posponer" ( o algo parecido) y que postergué (!!!) cuando me vi retratada en él de cuerpo entero. Era como una radiografía pormenorizada de mi poco saludable personalidad.

Me voy a repasar la página del poder judicial, porque me pone "corajuda" ver algunas de mis causas ganadas (esto no se acaba nunca).

3 de octubre de 2007

Del por qué la gente es hueona

Teorías deben haber muchas pero para gente adulta, medianamente informada, escribir pelotudeces se ha vuelto "in".
Acabo de leer, con aguzante estupor, los comentarios al último post de Roberto.
Su idea, como es costumbre, era poner sobre el tapete el tema que hace noticia. Y como la noticia era morbosa, cayeron las moscas como pocas veces caen.
Personalmente, no encuentro que el tema haya sido meritorio ni para pensarlo sentada en el retrete, sin embargo, no tengo intención de criticar ni los fundamentos ni el razonamiento que haya hecho Roberto para publicar el asunto. Baste con mencionar que el tema era candente y aprovechó las piedras que el podrido río acarreaba con su torrente: la adolescente y su muy publicitada felatio. En lo que a mi respecta, cada púber tiene derecho a hacer con su cuerpo lo que le plazca, en la medida que no haya fuerza de por medio.
Lo que me causó un verdadero éxtasis de neuronas colapsando fue la reacción de los comentaristas del blog aludido.
Tiraron boludeces apoteósicas como quien se sienta a ver tele. No faltó la mina que lanzó su frase de vírgen incomprendida: "yo, a mis catorce, todavía era una niña". Otro (a) que dijo que "el sexo se practica desde tiempos inmemoriales" (plop) y gran cantidad de anónimos, desde los califas sin remedio, lanzando su efervescencia hormonal con inenarrables groserías, hasta los cartuchos que llegaban con rodillas sangrantes a dar su santa opinión.
¿Será tanta la necesidad de la gente de saltar a la palestra? ¿Será que el calor del momento les derritió las neuronas?

Quizás somos simplemente weones

PD: Disculpa, Roberto, si me aproveché de tu blog pero la ocasión lo ameritaba.

A veces pienso...

....DIOS MEDIANTE, SOLO A VECES...

1 de octubre de 2007

Unos días de playa...¡¡¡Por favorrrr!!!

Llevo una semana entera toda curcuncha, imprimiendo mil y un materiales para la pega, compaginándolos, corcheteándolos, acarreándolos...en fin: es un martirio y estoy ultra cansada.

Trabajo desde mediados de año en un estudio jurídico que proporciona servicios de capacitación a entidades públicas. La parte netamente administrativa, así como las charlas que me han tocado están impeques, nada de qué quejarse.
Los alumnos, hasta este curso, también estaban para felicitarlos.
Sin embargo, los de ahora dan ganas de cachetearlos. Son administrativos y con su habitual prepotencia me tratan, tal como si yo fuera el usuario que está del otro lado de la ventanilla esperando atención digna.
Pero esta gente no sabe de modales, se quejan por todo. Si hasta de estar capacitándose se quejan!!! Eso es algo que no logro entender: si la pega me mandara a mi a estudiar lo que fuera, al gratín, yo estaría saltando en una pata, primero porque aprenderé cosas nuevas y segundo, porque no tendré que desembolsar ni cien pesos.
Pero éstos refunfuñan: Que las diapos no se alcanzan a ver de tan atrás (¿qué les costará sentarse más adelante?..claro, atrás pasan piola y hasta la siesta se mandan), que los materiales están mal impresos (ahí sí reconozco: cerca de un tercio de los ya entregados me quedaron pencas producto del apuro por sacarlos a tiempo), que no cachamos nada de derecho y nos vamos a sacar un uno en el examen, que este pedacito de materia no me interesa porque no tiene nada que ver con mi área (que reclamen en su servicio, no a mi!!!), que pásame el notebook porque voy a enchufarle mi pendrive (hay cada patudo), que el café del break estaba medio tibio, que faltaron cositas saladas, que hoy es viernes y nos vamos más temprano, así es que apuren la causa y un laaaargo e infinito etc.
La gracia es reclamar por lo que sea. Es su hora del desquite. Después de haberse pasado la mañana en sus puestos escuchando problemas ajenos y recibiendo reclamos, por las tardes se aprovechan y me reclaman hasta porque sus sueldos son bajos.
Ya, pucha, puedo entender que sean parados en la hilacha pero la prepotencia es algo que NO tolero. El viernes estuve a un pelo de "invitar" a un grupo de viejas a no aparecerse más en el curso...todavía me duele la lengua mordida...

Listo. Me desahogué!!!

27 de septiembre de 2007

Patada Militar

Las cosas andaban mal: los noviazgos a distancia son siempre complicados (personalmente siempre los vio como utopías). En seis meses se habrían visto unas tres veces y todas esas ocasiones a hurtadillas (hay secretos que nunca pueden ser develados y ambas lo sabían).
Hasta que la más impulsiva de las dos, se decidió un 19 de septiembre, día de la Parada Militar y no encontró nada mejor que, messenger de por medio, comunicarle que hasta ahí llegaba todo, que no había vuelta atrás ni adelante, que lo que nunca debió ser no lo sería más.
Y la bucólica, la pausada y siempre muy medida, comenzó a vomitar como si se tratara de una burda escena de película gringa.
Es difícil comprender cómo una persona tan aterrizada y aplastante en su realismo hubiera sido capaz de aventurarse así pero lo había hecho y había perdido, sabiendo de antemano que -como reza la propaganda de una serie- "con las mujeres no se juega"; conociendo perfectamente las posibilidades de perder en una apuesta de a dos.
Pero a veces la gente se ciega y cree que si quiere algo lo suficiente, lo conseguirá, por difícil que parezca, por alejado, por ilusorio.
Así es que volvió a apostar y tomó un vuelo de madrugada, sola, llena de pavor por la altura y por las consecuencias del riesgo.

Llegó a la ciudad de sus imposibles, perdida, mareada, hasta que la encontró y no supo qué decir. Quiso robarle un beso pero no fue capaz, quiso zamarrearle los hombros hasta que su corazón volviera a palpitar, le miró con ojos de pena, pidiendo compasión. Dentro de su restringido repertorio, hizo lo imposible. Pero ¿Cómo podía una mujer convencer a otra cuando no sabe lo que hace?

En el avión de regreso, tomó el asiento de la ventanilla y -aunque estaba oscuro- se dedicó el viaje entero a mirar por la claraboya el negro cielo que se enconde más arriba de las nubes cuando es de noche. No comió nada, no miró a nadie. Salió del aeropuerto, sin ver a nadie aún, sin escuchar nada más que el sordo eco de los motores del avión.
El viento partiéndole la cara le hizo despertar de su abismo y casi sin quererlo, se marchó tarareando una tonada marcial.

Cansancio

Y que se hace cuando el ajetreo del día te trae completamente agotada?

24 de septiembre de 2007

Por una cabeza

No me gustan los tangos pero los títulos de sus canciones son tan dramáticos, me impresionan.

Y hoy me mueve mi cabeza. No es que esté racionalizando cada cosa que hago. Creo que hoy nada de lo que hice pasó por cedazo neuronal.

Y la culpa la tiene mi cabeza, esta enorme caja encefálica (bueno, no tan enorme pero un tanto desproporcionada) que me molesta en vez de ayudar. No me molesta que esté ahí, por encima del resto del cuerpo ni que trabaje, porque para eso la alimento.
Hoy me molesta porque me duele. No me punza: me duele toda. Desde el mentón, pasando por la nariz (era de esperar porque no estoy usando lentes de contacto, sino los corrientes y me ponen jaquecosa), la cuenca de los ojos. Me duele la mollera y las sienes, me duele la nuca, los dientes, las mandíbulas. Completa ella y me duele.

Entonces pienso qué podría hacer para calmar un dolor así.
Dormir no puedo: tengo cosas que hacer.
No veo televisión ni creo que hacerlo me ayudara.
Los ruidos me turban aún más, así es que la música está vedada.
Tendré que quedarme frente al computador, haciendo lo que tengo que hacer, en otras palabras, preparando una pelotuda audiencia provocada por la ineptitud de algunos jueces de garantía que resuelven tonteras y se pasan por ahí mismo todas las normas procesales que no conocen
...aunque ya sé lo que tengo que decir y el fiscal está de mi lado.
Como bien dice Hiro, en su blog: FUCK!!!

21 de septiembre de 2007

Si no los tengo mareados

Es solo porque son poquitos los que han venido y se han percatado de mi vertiginosa nueva entretención: cambiar de plantilla casi a diario.
Y es que he encontrado plantillas tan lindas que no puedo resistir la tentación de hacerlas mías, aunque sea por un día.
Ya tengo ojos de conejo mirando miles (sí, miles) de plantillas y hasta ahora no me han gustado más de diez. Puede parecer raro...ya, es bastante extraño pero últimamente mi casa es como mi hotel pero mi hogar es el blog, por eso los cambios, para sentirme cómoda y acogida en mi ¿nuevo? hogar.

Eso era.

17 de septiembre de 2007

Dedos de Travesti

Ella nunca había pensado siquiera en los dedos de un travesti. La vida, con sus extraños giros, sin embargo, la llevó directo a ellos.
Era de noche y, junto a un grupo de amigos y su pareja, iniciaron lo que para ella era toda una aventura: adentrarse en una disco gay de ésas de vanguardia. Por esos años, la más codiciada era una de nombre apropiado, como un refugio de guerra pero en inglés, por supuesto; un antro capitalino de costosa entrada y renombre.

Entraron y todo parecía ser una gran bodega, de ambientación europea. Aprovechando la copa gratis, pidió un vodka naranja, luego otro y otro más. Y a bailar. Movía las caderas como si tuviera ligamentos de bombacha bien usada. Contorsionista: estaba hecha para eso.

Como ya se encontraba pasada de copas, dio gran espectáculo con su pareja, tocándola hasta en los más recónditos lugares, sin ningún temor al escrutinio. Nadie hubiera pensado que era su primera vez en una situación así, frente al público (porque estaba encaramada arriba de una tarima) y en un "lugar de ésos".

Más tarde bajaron de la tarima, porque la fiesta de espuma estaba por empezar. Se pararon justo en medio de un dintel de fierro, parecido a los de las piscinas. De pronto ¡Splash! El agua salía de todas partes hasta que cada uno de los asistentes quedó hecho una sopa. Luego la espuma le estaba llegando al cuello, a otros los tapaba enteros y a los menos les llegaba a la cintura.
La euforia le debe haber jugado una mala pasada, pues a poco bailar entre los espumantes, el recinto comenzó a darle vueltas y, aunque sofisticado, giratorio no era.
Decidieron salir de allí bien entrada la madrugada y se fueron, tambaleantes, a tomar un café.
Ella se sentó con la esperanza puesta en la cafeína pero no hizo más que empeorarle las cosas: ahora lo comido rugía por aparecer desde el mismo lugar por el que había entrado.

Como pudo subió las escaleras y buscó el baño. Ella no supo de dónde (nadie se preocupó tampoco) apareció una mina ultra producida y de fiesta. Abrió la puerta y le dijo que no se preocupara. Le dio su nombre y luego un escueto y bien dirigido "abre la boca".
La abrió, casi por reflejo. Entonces, sus ojos semi cerrados se espabilaron al ver cómo dos huesudos dedos de macho con largas uñas bermellón entraban por su boca, para empujarle la lengua e inducirle a botar lo que le revolvía el estómago.

"Listo, linda, misión cumplida y cúidate mucho: estos lugares no son para ti"

16 de septiembre de 2007

Aunque no lo veamos....

...el cambio siempre está.
Y como soy bruta a morir, cada vez que cambio plantilla se me van todos los "artilugios" de la antigua.
Mi amigo Renato siempre cambiaba plantillas y yo encontraba que era difícil seguir su vertiginoso ritmo de adolescente en proceso de cambio constante. Pues bien, yo ya soy vieja pero el cambio es la constante de todos, así es que seguiré cambiando y cambiando plantillas, hasta que me enamore de una y la mantenga por más tiempo.
Mientras tanto, lindos, si alguien se me quedó en el tintero en mi lista de vínculos, me lo hacen saber y los incorporo.

15 de septiembre de 2007

A "los otros"

Me gustan cuando cuando callan
porque están como ausentes
y ni me oyen de lejos
parece que los ojos se los hubieran volado
y parece que de un peñascazo.

Como todas las cosas están llenas de mis fobias
emergen de las cosas, llenas de la fobia mía
Polillas de pesadilla, se parecen a las fobias mías.

Me gustan cuando callan y están como distantes
Y están como quejándose, polillas inmundas
menos mal no me oyen ni mi voz les alcanza
déjenme que me muerda la lengua ante su barullo

(...)

Entonces abro la boca y hablo
y me alegro que no sea cierto
estuve allí por descuido...

14 de septiembre de 2007

A los abogados...

Hoy cumplo 9 años de profesión.
Pensar que hace 17 años y medio entré a estudiar derecho
Pensar que hace doce egresé
11 de redactar y defender memoria
y ya van 10 desde la práctica...
Como bien dice Lope de Vega:


Oh, tú de los bachilleres
que siempre en balde has leído
y más pleitos has perdido
que una muchacha alfileres:
médico en derechos eres,
pues no has tomado a proceso pulso

que en el buen suceso
hayan tu ciencia ostentado
las ceras del demandado
o las cadenas del preso.



LOPE DE VEGA

(me la sabía desde antes de entrar a estudiar la carrera, estúpida de mi...)

11 de septiembre de 2007

Sinéad O'Connor - Troy (Pinkpop Festival 1988)




Buscando algo na'que ver, me encontré con este video en vivo de la pelá O'Connor y no puedo dejar de postearlo. Una de mis canciones preferidas de todos los tiempos.
Siempre he soñado con cantar pero ni en mi más extremo deseo de superación podría pensar en llegar a cantar con esa energía y potencia que me traspasa.

10 de septiembre de 2007

La cuarta es la inmoral

Por un problema que ya ni vale la pena comentar acá, toda la información, todo mi trabajo, todos mis escritos, tanto personales como jurídicos, todas mis fotos, las he perdido, con la sola excepción de algunos de los microcuentos, porque por suerte se los envié a una amiga para que los leyera....acá va lo que quedó de mis documentos, Santiago en 100 palabras:


La Fea

¡Qué mujer más fea! - Pensó mientras miraba la hora.
Ya voy tarde ¿Irá tarde la fea? No creo. Las feas son puntuales, suplen sus falencias con diligencia en la oficina.
Qué mal, la fea se está parando junto conmigo...
Listo, a bajarse y ser rauda. Correr las escaleras para tomar el primer taxi. Esta mujer sube muy rápido y se le está resbalando la cartera.
Hecho: a la fea se le cayó la cartera y por fea que sea mejor le aviso.
- Entonces le tocó suavemente el hombro y dijo:
Disculpa, se te ha caído la fea, toma.


Supervivencia

Una perra en celo corre despavorida mientras una decena de machos la persigue. Se salva por el semáforo, porque los perros saben esperar la luz. Les aventaja media cuadra y sigue su carrera. Ha de ser su primera vez: el terror se refleja en sus ojos amarillos.
Más atrás, los canes pelean de antemano su opción de cruce y mantenimiento de la especie, lanzando feroces mordidas al aire y mostrando sus siempre temibles fauces. De pronto, una camioneta para y se abren sus puertas traseras. ¡Todos adentro! Grita el conductor, mientras la hembra se aleja con su celo a cuestas.


Una de amor

¿Me abres la puerta? Él se sonrojó un poco pero accedió al gesto. Tomaron un rumbo incierto, por calles sin nombre y sin cruces. Ella encendió un cigarro y la radio del auto. Música romántica, demasiado, para el gusto masculino. Él iba incómodo: no fumaba y esa música le agriaba el ánimo, así es que cambió la estación y se dispuso a abrir las ventanas, mientras ella fingía mirar el horizonte. No hubo conversación ni miradas, tan solo música y viento colándose. ¿Me amas?
Claro que sí, titubeó ella. Te creo, dijo, apretando el acelerador para caer directo al barranco.



El pulmón

El San Cristóbal tiene un encanto único. No importa si vas mil veces, mil veces verás cosas distintas. Le dicen el pulmón de Santiago y no deja de ser tan cierto como un cliché. Mi última visita memorable fue con mi madre y mi hermano. Debimos parar el auto muchas veces hasta llegar a la cima. A la Virgen la pudimos ver desde cierta distancia. Inolvidable paseo, el último de mi madre, visitando el pulmón de una ciudad que le había robado los propios.

¡¡¡TRIPLETA!!!

Noooop, no es lo que están pensando, tampoco carrera de caballos. He aquí la tercera patita de mi tontera ascendente.
Sucede que, como algunos ya lo sabrán, pensaba participar en el concurso Stgo en 100 palabras. ¿Pensaba? Claro, porque por algún motivo que no alcanzo a explicar y ni siquiera comprender, estaba convencidísima que el concurso se cerraba el 13 de septiembre. Craso error. ´Me acabo de enterar que se cerró el 07 de septiembre. Exactamente como la canción de Mecano. Ese era suficiente gancho nemotécnico para acordarme pero mi mente tergiversó el asunto y me aplazó el cierre una semana, lo suficiente como para quedar fuera. Tal vez pueda echarle la culpa a la ley de Murphy, tal vez un inconciente temor a perder o quizás el convencimiento que no me iban a pescar ni en bajada.
Como sea, adiós Santiago en 100 palabras, bienvenidos los micro cuentos directo al blog.

8 de septiembre de 2007

Mi seguidilla

Retomando el rumbo del post anterior, he de reconocer, con vergüenza de por medio, que hace unos meses me suscribí al Merculo. Creo que nunca despotriqué mucho en este blog acerca de ese pasquín pero sí se me anduvo pasando la mano en comentarios que hice en otros blogs.

No me gusta, es incómodo de leer (especialmente para mi que soy chica). Es tan políticamente correcto y compuesto, tan subjetivamente objetivo. No me gusta y hasta ahora no he logrado abrir más de tres y leerlos sin quedarme dormida en el intento.

¿Por qué cresta me suscribí, entonces?
Por dos motivos simples y descabellados:
1.- La oferta estaba buenísima
2.- Ahora tengo tarjetita de suscriptora.

Voy a necesitar una bodeguita para meter tanto papel...

7 de septiembre de 2007

La "muy pilla"

Recuerdo vagamente los forcejeos verbales entre mi mamá y yo, poco antes de dar la PAA (hoy PSU). Mientras yo casi chapoteaba en llanto porque quería estudiar arte o licenciatura en inglés, mi mamá se mantenía firme: "Derecho o Medicina, cuando mucho periodismo".
Finalmente, ganó ella, porque yo era una cabra chica polleruda y ni se me pasó por la mente la idea de trabajar y estudiar, porque solo yo podría haberme pagado lo que quería estudiar.
Dadas las circustancias, decidí vengarme de mi madre de la forma en que más pudiera dolerle. Así es que le dije "muy bien, tú ganaste. Pero de ahora en adelante no me vayas a pedir notas, porque pienso tener puros cuatros: lo justo para no quedarme pegada ningún año (ni loca estudiar demás).
Y así lo hice los dos primeros años: puros cuatrelis y me sentía toda satisfecha y orgullosa por no haber dejado que me muñequeara (¿será posible tanta estupidez?).
Por cosas del destino -más bien competencia con mi ex, que se creía superdotado, mientras me ninguneaba por mis notas- me puse un poquito más empeñosa en ese asunto repudiado del estudio y acabé haciendo lo mismo que en secundaria: peleando hasta la última décima.
¿Quién ganó? Está más que claro que a mi madre le dolía en el alma ver cada cuatro que le restregaba en la cara sin embargo, más allá de hacerla pasar el mal rato ¿a quién perjudiqué?
Está claro que mi promedio me persigue hasta hoy, todo por mi tozudez (y eso que los tres últimos años tuve bien buenas notas).
Mi mamá ya no está, no estudié arte ni inglés pero sí me mandé varios diplomados ¡Todos en derecho!!!
Aún así, de vez en cuando me creo pilla.

6 de septiembre de 2007

Éxito

El éxito hace feliz a todo el mundo, sin excepciones.
Eso es lo que yo creo.
Solo hace falta la definición subjetiva y listo, el éxito nos llena de la más absoluta felicidad.
Ahora, todo depende de empezar a definirlo.
MEJOR NO ENTRO EN DETALLES



Esto no es un post, sino apenas una somera reflexión estilo "readers"

5 de septiembre de 2007

Cúidame

porque soy frágil aunque no lo parezca
porque me siento sola y desprotegida
Cúidame.
Hazme cariño, porque soy como un gato
mimoso pero no mimado
Protégeme
porque sigo siendo niña
y aunque me haga la adulta,
sabes bien que no lo soy.
Porque aunque necesito espacio
la soledad me incomoda:
Acompáñame.
Tómame de la mano
(nunca nadie lo hace)
Ten fe en mi, esa de la que yo carezco
Hazte cargo, porque me conociste.
Aliéntame (estoy casi siempre cansada).
Arrópame cuando haga frío y abrázame
cuando me encuentres con la mirada perdida.
No me abandones cuando exploto:
soy autodestructiva.
No me mientas, porque lo sabré.
Solo quiéreme (y suelta el control remoto)

4 de septiembre de 2007

Te voy a contar

Mamá: te voy a contar algo que te va a dejar con la boca abierta y te vas a caer de poto (cuidado con tus muñecas porque ya te las has fracturado dos veces).
¿Te acuerdas de mi último computador? Ése lleno de pegatinas de Winnie The Pooh. Pues resulta que la semana pasada le estaba comentando a mi papá de un PC en particular, ultra rápido y con tarjeta de video de 256. Era una conversación, ya sabes que mi papá con suerte me regala un chicle.
Lo sorprendente fue que me dijo: "yo se lo regalo". No me fui de traste porque estaba sentada. También sabes que no me gusta que me regalen ese tipo de cosas. Prefiero comprarlas yo. Así es que le dije que encontraba que sería una aprovechadora si aceptara el regalo. Pero él replicó "Yo soy su papá ¿Cierto? y quiero que tenga ese computador y se deshaga del esperpento ése que ya la tiene aburrida".

Así que acá me tienes, escribiendo este post desde un PC que hasta tu hijo envidia y que me regaló tu marido (bueno, tu viudo).

Igual estoy teniendo algunos problemas con el disco duro pero me lo van a cambiar.

Y mejor da por letra muerta uno de los últimos párrafos de mi post anterior: no estamos mal, solo te extrañamos mucho.

3 de septiembre de 2007

Mamá

Otro año más. Ya van cinco.
Extraño nuestras conversaciones, extraño tu sonrisa pícara e ingenua a la vez.
Todo lo que me pasa, todo, quisiera hablarlo contigo.
Siempre me diste consuelo, esperanza, energía.
Mami, qué ganas de tenerte cerca, de mimarte, de agradarte.

Tal vez sea mejor de este modo.
Verme así no te gustaría nada.
Ver a mi papá o mi tía...en la casa estamos hechos un desastre.

Por lo menos, tu hijo está bien. Ya es algo ¿no crees?

Y tú ¿cómo estás?

29 de agosto de 2007

Estar Drogado

Cuando a una le dicen "fulanito anda drogado" de inmediato piensa que jaló como loco, se fumó un par de porros de los buenos, fue a una de esas fiestas en que venden pura agüita o, peor aún, acaba de meterse un líquido hirviente por las venas y tiene la casa llena de elásticos.
Pero existen otras muchas drogas. Está el cigarro, la cafeína, el alcohol y los medicamentos psicotrópicos de esos con estrellitas, entre muchos otros.

Hay quienes se embuchan los psicotrópicos como si fueran cri-cri y se los consiguen a como de lugar.

Habemos otros a quienes nos han recetado alguno de esos "remedios" antiangustia que las farmacias venden con celo.


Cada vez que me tomo una de esas que el médico me mandó per sécula, me drogo ¿o no? legalmente, médicamente autorizada pero me drogo igual. Y si se me ocurre no tomarlas, pues me viene un síndrome de abstinencia que mejor ni cuento, porque es para volverse loca.

Mi Droga legal, prescrita y comprada como Dios manda (casi) es el famoso Clonazepam, más conocido por las marcas más vendidas: Ravotril o Valpax, de 2 mg. Solo una al día. Nada más, nada menos. Sin embargo, a tanto llega mi adicción que antes podía soportar malamente una semana sin ella. Ahora no aguanto ni un solo día. Me bastan 12 horas desde que no lo tomé por la noche para ser un estropajo al día siguiente. Justamente, anoche me olvidé de tomarla por estar mandando escritos de plazos al mail de un tribunal y el maldito correo me rebotó para siempre.

A las 2 am me acosté, medio acongojada y furiosa con los de mantenimiento de sistemas del dichoso tribunal.

Por lo demás, nunca antes había presentado escritos de plazo. Siempre he presentado todo dentro de las 24 ó 48 hrs siguientes de notificada, precisamente para evitar complicaciones última hora, de ésas que la Ley de Murphy siempre me manda. Pero esta vez no tuve alternativa: el caso se me presentó durante la tarde y ese mismo día vencía el plazo ¿qué más podía hacer?


Pero volviendo a mi drogo punto: Hoy desperté con todos los síntomas de la abstinencia medicamentosa y me vi obligada a tragarme la pastillita, a menos que quisiera pasar un día entero presa de angustia sin control.

Ahora me siento como en el limbo, medio volada y floppy. Estos síntomas nunca los siento porque me los duermo pero como hoy tomé el medicamento por la mañana, me siento completa y satisfactoriamente drogada.

24 de agosto de 2007

King of the Hill



Siempre me sorprende ver cómo algunas personas se creen dueñas de la verdad absoluta. Tercas, incapaces de ver otros puntos de vista o ponerse en los zapatos de otros.
Ellos siempre tienen la razón, aunque no puedan distar más de la realidad.
En la vida diaria he conocido muchas personas así. Es más, hay quienes opinan que yo pertenezco a ese grupo, cuestión de la que discrepo, discrepo y discrepo.

El punto es que hay ciertas cosas que caracterizan a estas personas y ciertamente no tienen nada que ver con mi diario existir.
Tengo ejemplos muy cercanos, como el de un tío y él comparte con otros las siguientes características de los sabelotodo.
1.- Personas por sobre los 35 años (mi tío sobrepasa los ochenta)
2.- Emprendedores exitosos y tenaces
3.- Forrados en plata
4.- Rodeados de un permanente séquito de "admiradores del dinero ajeno"
5.- Están bastante seguros que la plata lo compra casi todo
6.- El séquito desaparece cuando están en problemas.
7.- No tienen pareja ni la tendrán
8.- Esperan "convertir" al resto según sus propias convicciones.
9.- Han llegado a creer que el mundo debe rendirse a sus piers porque saben cómo hacer plata
10.- Muy en el fondo, son personas tristes y solitarias.

El éxito económico es una cosa no menor pero no lo es todo en la vida. Los afanes economicistas y consumistas de la sociedad los tienen sumidos en la falsa creencia de medir todo con cuenta corriente en mano.

Yo podré ser porfiada como burro (que lo soy) pero al menos mis convicciones y trato para con los demás no tienen nada que ver con la mugrosa, cochina y necesaria plata.
He tenido tiempos gloriosos, desde chica porque tuve suerte y por mi cuenta desde los 20 hasta los 28, tiempo en que además de estudiar me dedicaba a ganar plata a través de inversiones (pucha que tenía buen ojo, hay que reconocer). Luego, altibajos permanentes.

Cuando veo a mi tío, se ve contento, comprando como loco, llevado por su chofer en su camioneta de 50 millones pero llega a su gran casa y solo lo rodean cosas caras, no personas y me entristece saber que no es una mala persona, muy por el contrario. Me da pena saber que morirá solo, probablemente lo encontrará alguien que trabaja para él.
Por ahora y mientras la salud lo acompañe (seguro que sí, es un roble), "su palabra es la ley", aunque no tenga trono ni reina.

23 de agosto de 2007

Érase una vez...

Una abogado con las patas y el buche. Mal ojo pa'los negocios (esto es un negocio pero me enteré tarde), clientes más raros que huevo con cejas y aspiraciones novelescas incumplidas.

Resulta que algún cliente por ahí quería salirse de una sociedad pero el GRAN PERO era que no todos los socios estaban de acuerdo, así es que no podía hacerse modificación de escritura, sino que un retiro.

Con la consabida ley de Murphy persiguiéndola incesante, vagó por cuanta notaría santiaguina decente encontró pero ninguna estaba dispuesta a hacer lo que ella necesitaba. Entrampada y sin salida, ya no sabía qué más hacer por este "cliente" quien le mandó un mail haciéndole "lero lero" para contarle que ahora todos los socios estaban de acuerdo pero la modificación la estaban haciendo con otro abogado.
Entonces, resulta que me mamé una semana de caminatas y ruegos inútiles y todo por las puras. Trabajo en balde, para variar.

Entretanto, me encuentro metida en el otrora bello mundo de industria textil. Ése que alguna vez exportó hasta a Inglaterra, ahora se sume en la bancarrota y el 80% del empresariado anda arrancando de la justicia o declarándose en quiebra. Lo peor de todo es ver cómo, por confiar tanto en profesionales ni tan profesionales, cada vez se van hundiendo más y más y si antes tenían demandas civiles y laborales, hoy están entrando de lleno al mundo del sistema penal, todo por los malos consejos.
Los casos llegan a dar pena. Uno de ellos tiene dos abogados que le dieron como gran consejo, vender bienes sujetos a medidas precautorias (prohibición de enajenar) y ahora se puede ver envuelto en tremendo lío. Es más, para que no hubiera lugar a dudas, el cliente llamó a unos de sus asesores jurídicos y me hizo escuchar la conversación. No puedo creer que exista gente tan poco ética. Es más, a sabiendas, le insistió en el "consejo" y ni por si acaso le dijo que se trataba de un ilícito con ribetes penales.

Por si fuera poco, es probable que me vaya de Santiago, tengo alteraciones del sueño y estoy escribiendo micro cuentos (además de ser dueña de casa)

Y pensar que tiendo a creer que mi vida es más fome que la de nadie...

16 de agosto de 2007

¿Lo cuento o no lo cuento?


Ya, si no sirvo para los secretos: Estoy contando Santiago en 100 palabras. Hace unos 30 minutos alguien me avisó del concurso de este año y ya escribí uno. Calculo que tendré demasiados para mandar y solo puedo enviar tres.

¿Ganar o perder? Francamente, ir a Beijing no me anima pero la plata sí. Así es que mejor sería que no ganara. Ya sé que le estoy sacando leche a una vaca que no tengo pero soñar no cuesta nada.

Debo andar por las ochenta palabras con este post ¿Ven cómo me estoy preparando? Lo que me deja crespa de desesperación es que nada de lo que escriba en este tiempo para el concurso puede ser publicado en ningún formato, así es que tendré que guardar cada cuento hasta que el concurso termine, por si ando inspirada y gano alguna cosilla.

Qué ganas más compulsivas de publicar el primer cuento ahora ya. Pero no puedo, no puedo.

Lo único que me deja un tantín más tranquila es saber que tendré harto material para publicar en el blog cuando este asunto del concurso acabe.

De todas formas, escribir historias tan cortas se me hace mezquino en el blog. Calculo que cada post que escribo debe tener al menos unas trescientas palabras (los cortos).

Ajjjjj, qué mal que me lo contaran tan tarde. Ahora me siento llena de adrenalina para escribir toda la noche pero no puedo porque si no mañana me andaré pisando las ojeras por el centro.

horrible, terrible, adorada obsesión por escribir.

13 de agosto de 2007

Deshojando margaritas


Hoy no estoy triste, ni feliz. Tampoco a la expectativa ¿aletargada tal vez? No, éso tampoco es verdad. Estoy filosofando, por decirlo de alguna forma genérica.

En este estado, todas las cosas me son ajenas y aprovecho, por lo tanto, de pensar un poco en mi y en mi entorno, con la mediana objetividad de la distancia.

Y veo cómo las cosas que suelen parecerme trascendentales tal vez no lo sean tanto.

Vi tele hasta el hartazgo. Partí con unas películas de amor tontorronas, como "Notting Hill". Hueca por excelencia pero por alguna razón suele entibiar el alma. Después "Million Dollar Baby" que, contrario a lo que me habían vaticinado, no encontré triste. Maravillosa película de la oruga vuelta mariposa y cumple así su destino autoimpuesto.

Me dejó pensando muchas cosas, sobre todo acerca del amor. No hay amor romántico dentro de la película y aún así la protagonista muere en la más completa calma y sensación de plenitud.

Al revés de la primera, en la que los caracteres principales dejan todo por amor. Claramente MDB me pareció mucho más honesta, más real.

Obvio, después de una gula fílmica no puedo dejar pasar el cliché de moda: el sentido de la vida.

Si es que Dios existe, entonces, debiera existir un sentido para todas las cosas (teniendo siempre en cuenta que el Creador ha de tener un propósito y ha de ser benevolente, como casi todas las religiones presuponen). Pero ¿y si no existe? Entonces, creo yo, habría dos caminos posibles: autodeterminarse de la manera más satisfactoria para cada cual o el caos completo de saber que germinamos, crecemos y comenzamos la descompocisión orgánica como a los 25 años hasta el momento de la muerte, sin propósito alguno y sin norte salvo servir de materia orgánica para la vida que vendrá, por propia disposición de la naturaleza.

Pero aún en la determinación podría existir el caos, a menos que nos ordenemos de tal forma que nuestra vida no sea estorbo ni amenaza para los demás seres vivientes.

Y vuelvo al tema del amor: Si hay un Dios, es presumible que él nos haya insuflado tal capacidad. Si, por el contrario, no existe Dios y somos nada más que una combinación molecular energética, dispuesta de tal extraña manera que se generó la vida, entonces el amor tiene otras explicaciones. Puede ser el apego a la propia supervivencia, puede deberse a un explosión química a nivel cerebral (que sí lo es) o un capricho más de la existencia.

Como sea, el amor parece ser el motor de la vida humana, puesto que "hacer el amor" puede tener como consecuencia engrendrar hijos. El amor lleva a que las personas cercanas entre sí tiendan a protegerse y a velar unos por otros. El apego carnal/romántico por otro, toma - en este orden de ideas- un cariz inapreciable y promueve la vida humana como un bien preciado por sobre todas las cosas.

Majaderamente ¿qué es el amor? ¿sirve el amor? Ese amor completo, desinteresado, apasionado y duradero no lo he encontrado nunca: Siempre falla al menos una variable, lo que me lleva a darme de cabezazos una y otra vez frente a tales viscisitudes. El amor falente, en cambio, es bastante más probable y es el que experimentamos a diario, cuando caemos presa de la química cerebral que nos hace rendirnos ante los brazos de otro, nos hace felices y nos hace sufrir, nos hace volar y nos obliga a caer.

Siempre repito esta frase: "Cuando de amor se trata, lo quiero todo, todo, todo." Sin embargo, nadie da todo. Ni yo ni nadie (nadie que conozca o del (la) que haya oído, al menos)

Entonces ¿De qué diablos estoy hablando? Mi cama me está llamando...