Esto es espantoso. Puedo estar desfalleciendo de sueño y cansancio pero no hago más que meterme al sobre para que mil y una ideas no concretadas me llenen la sesera y me impidan conciliar el sueño.
Hasta hace unos días, despertaba cada hora. Ahora ya me llega a dar miedo porque despierto cada 15 ó 20 minutos. Así no se puede hacer nada. Mis ideas se desvanencen junto a la incapacidad de la neurona activa de realizar alguna actividad productiva. Pero esa es la misma neurona que me hace despertar invitándome a pintar, escribir, hasta a hablar sola (cosa que hago con peligrosa frecuencia).
Antenoche pinté con acrílico. Primera vez. Dibujé una hermosa flor que vi en un blog que visito con bastante frecuencia. Pero -como se dice- del dicho al hecho hay mucho trecho. Nunca había utilizado acrílico antes y la hermosa flor que tenía proyectada se convirtió rápidamente en un mamarracho digno de análisis psicológico.
Aún así me gustó la textura, la luminosidad de los colores y el hecho que por medium baste el agua. El único problema (grande en verdad) es que no conozco la técnica, así es que echando a perder tendré que terminar por dominarla. Menos mal que nunca uso telas: me saldría un ojo de la cara y este tiempo no es bueno para andar tuerta por la vida.
Ya, habiéndome tomado todos los somníferos que encontré, incluyendo media botella de sauer (se escribe así?) mango, me animaré a tirarme directo a los brazos de Morfeo, hombre cruel que se niega a acunarme como corresponde.
Uno de estos días días posteo la infamia de pintura que me quedó. Ahora no, porque hasta el escáner parece difícil de dominar...cosas del pisco, supongo yo.
Buenas noc....perdón, buenos días vietnam!