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11 de mayo de 2009

Parece que no voy bien

Se me vienen ideas locas a la cabeza, así de pronto, como flashes de una película. Ya, eso le pasa a cualquiera pero además me quedo pegada en ellas, casi como una pesadilla despierta y poco me falta para tener que sacudir la cabeza como mono animado y lograr zafarme de aquellas locuras.
Recuerdo cuando este blog se trataba de contar cuentos, la mayoría graciosos o sabrosos y me encantaría poder alcanzar eso otra vez.
Ahora sí que parece diario de vida y eso no me gusta en lo más mínimo.
¿Qué hacer? Ni siquiera puedo recurrir a mi memoria, porque se fini (o como se escriba)
Este no es el mejor de los estados para sentarme frente a un teclado y retomar mis antiguas costumbres.
Supongo que, al menos de momento, es lo que hay no más y deberé tragarme las patrañas con valentía (claro, no son patrañas, es la verdad, pero así me saben).
Igual tengo ene ganas de contar estas pesadillas en vigilia que tengo pero si lo hago, mi hermano me asesina con sus propias manitas.

7 de mayo de 2009

Cada día

Es una nueva aventura. Suena horrible el cliché pero no deja de ser verdad. Incluso para aquellos sumidos en la depresión más profunda. Ya no estoy ahí, menos mal desde hace tiempo y espero no volver.
Sin embargo, hay quienes viven sumidos en un mar espeso de desesperanza. Quisiera poder transmitirles algo de mi experiencia, porque todo es cíclico y todo puede cambiar. Sé, sin embargo que no puedo hacerle ver eso a nadie depresivo, porque cuando uno sufre verdaderamente ese estado, no hay quien nos saque de nuestra repugnante fatalidad de humano sin norte ni destino, sin pasado y sin esperanzas.
Pero todos los que hemos sufrido ese horrendo estado, deseamos con desesperación poder salir del hoyo, arrancar y volver a ser feliz, como intuimos que un día fuimos.
Si alguien me lee y está en tal predicamento, escúchenme un par de consejos: déjense llevar por los consejos bien intencionados y HÁGANSE VER, MIERDA, PORQUE NO HAY NADA IMPOSIBLE EN ESTOS DÍAS. HÁGANSE VER Y DÉJENSE ESCUCHAR LOS MUY CSM, no se autoflagelen ni se victimicen más allá de la cuenta. Reconozcan sus estados, sus fortalezas y debilidades, para que se las cuenten a un loquero de confianza y ellos decidan por ustedes, porque ya no están capacitados de ninguna decisión, salvo la de darse la oportunidad de, al menos permitirse soñar con una poquita felicidad.
Tampoco es la solución de sus vidas, es apenas el aporte necesario para nivelarse a los demás que parecen tener toda esa fuerza y las ganas que a nosotros nos faltan.
He dicho.

4 de mayo de 2009

Angustiada

¿Algún motivo serio para estarlo? Pues solo un par pero mis pastillitas de la alegría debieran mantener eso bajo control y las muy cochinas se niegan.
Quisiera dormir pero no puedo y eso aviva aún más mi desazón.
Que alguien me devuelva la calma, que algo funcione diferente en mi cabeza o para mi cabeza.
Saber que estoy escribiendo acá en vez de estar produciendo también me descorazona pero esta parálisis neuronal me mantiene en ascuas.
No importa lo que haga, si no es trabajar, me sentiré culpable pero me siento imposibilitada de hacerlo.
Cresta que estoy complicada hoy.
Me siento galopando a paso firme hacia el abismo, uno propio, donde nadie más cabe, donde ni yo debiera caer pero caeré, inevitablemente, más temprano que tarde si esta angustia no deja de agarrarme por el cogote.

1 de mayo de 2009

La rabia

Hace unos días tuve una pesadilla y me dejó esta rabia.
Por no verte, por haberme abandonado. Fuiste una mentirosa, me prometiste que jamás me dejarías...y lo hiciste.
Te guardo rencor y jamás me di cuenta hasta ese sueño del otro día, en que te ibas a la playa o algún lugar desconocido, jurando volver. Y te esperé, te esperé tanto que todos regresaron y me rodeaban pero nada importaba: me sentí vacía, tan sola, indefensa.
Ahora al menos puedo darme cuenta que no volverás pero no esperes que vaya a visitarte y mucho menos que llegue con flores. Espérame un tiempo bien largo, espérame todo el tiempo de mi rabia y el doble, espérame a que me acostumbre, espérame hasta que te haya perdonado, porque esta rabia es por tu culpa y lo sabes mejor que nadie, Lo sabías cuando te marchaste.
Debí preverlo, debí aceptarlo.
No te odio pero ya no te quiero ni te espero, ya casi ni me acuerdo de ti. Toma: te paso mi rabia.

25 de abril de 2009

Esta novedad

Claro, cuando dejé botado el blog tenía una buena cantidad de personas que ya eran habitués, algo así como mis comentaristas oficiales.
Y ahora se fueron toditos, salvo aquellas que son mis amigas y me escriben pa'puro no dejarme botada como pucho fumado hasta el filtro.
No digo que encuentro lindo esto de hablarle al viento pero tampoco es tan malo.
De partida, me da más libertad, la misma que tenía cuando hace ya hartos años empecé a blogguear y -como juraba que nadie me leía- podía escribir cuanta weá se me viniera a la mente. Menos mal que ese blog no lo conoce casi nadie (ni yo me acuerdo de las claves), porque me dedicaba a puro pelear, escribir sandeces de esas que adoro escribir o pensamientos locos y fugaces que se me venían a la cabeza y en vez de olvidarlos por ser estupideces, los escribía y me entretenía su resto. Algunos eran harto chistosos, como historias medio personales que me ocurrían por ser despistada.
Y ayer no más me ocurrió una: Estaba yo con cierta persona (mi pareja, obvio) comiendo pollo con papas en un lugar X (Tarragona, pa'los que lo conocen -y lean esto, obvio-), ensimismada en mirarle los ojos y comer porque ¡Cresta, que tenía hambre!
La gente pasaba, comía y se iba y yo seguía con mi pollo, dele que suene, felizcota de tragar harta grasa y carbohidratos.
Luego de un rato, terminamos de comer esos opíparos y excelentes hacedores de grasa corporal y tocó la hora de de botar los restos y dejar los platitos arriba (¿como hay gente tan cochina que deja todo tirado? Si no se trata solo de los trabajadores que deben pegar sus ojos a los restos ajenos, sino también los comensales que acaban de llegar y se encuentran con tan vomitiva escena). Ya, el punto es que acarreábamos nuestra humanidad llevando nuestras sobras hacia la basura y yo, la muy pava, olvidé que el plato no es basura y lo tiré tan campante. Es más: ni siquiera me percaté que había metido las patas. De no ser porque me soplaron un "qué hiciste" ni habría notado el mini desastre.
Ahhh, qué tranquilidad poder escribir leseras que a nadie le importan y no tener que cumplir las expectativas de nadie (o las que yo imaginé que podrían haber tenido).
En fin, así me resulta bien entretenido, aunque tantito feedback pa' tirar la talla tampoco estaría mal.
En fin otra vez (un suspirín). Esto pasa y pasará piola. ¡Qué relajo! Hasta se me podrían caer los chiteco después de esto y seguiría contentilla.

18 de abril de 2009

La vida en DO

Para casi cada recuerdo, tengo una canción que la musicaliza, una que se me asocia sin quererlo y el ejercicio nemotécnico incluye imágenes, palabras y melodías.
Para cuando morí, sin embargo, abandoné cine, T.V. y música (Radios, mp3, CD's, todo)
¿Y cuándo cree que se murió esta loca de patio?
Lo de loca de patio lo dejaré para otro momento. Por ahora, al menos puedo decir que creo haber muerto -al menos de cierta forma- cuando mi madre murió.
Pero ya me desvío.
La música era y siempre fue una importantísima parte de mi vida: me acompañaba siempre, hasta en el baño. Cuando estudiaba, o veía tele. Cuando leía, cuando me divertía o me aburría, hasta que de pronto, ya nada tuvo sentido y la músiquilla constante en mis oídos desapareció para siempre. Ya no conozco los diales de la radio, ya no me sé los grupos del momentos y no identifico canciones que huelan a novedad. Podría decirse que me quedé en el pasado pero no por vieja, sino por aquella muerte que tuve.
Capaz que un día resucite y vuelva a hacerme acompñar por mis Do, Re, Mi Fa, Sol de antaño.
Mientras, la música estará solo en la medida en que quienes me acompañen la escuchen, aunque me sabe a nada.

15 de abril de 2009

Escribir

Solía salirme casi del alma, sin pensar. Era mirar el teclado y tener miles de cosas por decir o por contar (que no es lo mismo).
Ahora y desde hace ya un MUY buen tiempo, se me vuelve casi angustioso. Y es raro; lo es. Porque hoy me ocurren muchas más cosas que antes que podría contar acá pero no puedo. Tal vez sea que ya no pienso mucho, tal vez solo actúo sin detenerme a analizar nada o tal vez ya se me agotó la pluma y tal vez, como decía un poco agradable anónimo (hay que notar cómo son cobardes los anónimos) el poquito talento que solía tener para sentarme a escribir y conseguir atención de las siempre agradables visitas del blog (los asiduos, por lo bajo) ya no está y hoy tengo esta otra forma chancada de escribir: un escribir maltrecho, difícil y poco original.
Podría ser una simple sequía....es verdad: una sequía y hasta conozco el motivo que la originó.
Hace un tiempo me escribió una editora de una prestigiosa casa editorial (valga la redundancia) y me animó a publicar a través de su página online. Nada más traumante para mi. Se me escapó el corazón de miedo y me pasmé. Ya no pude escribir más, presa del pánico a hacerlo mal, a ser deficiente, a no llenar expectativas.
Escribir solía ser tan simple para mi y tan fluído que podía hacerlo todos los días (escribir, no sean mal pensados) y hasta varias veces en un mismo día.
Hoy, sin embargo, ya no lo logro.
Me he vuelto mediocre en casi todo, hasta en mi trabajo estoy en pleno proceso desidioso, mañoso y poco serio.
No sé si tenga remedio. Francamente: Ni idea.

2 de marzo de 2009

Ya no

Ya no soy joven,
ya no seré bella
hay amigos que ya no lo son
los hay recuperables
también existen los que no lo serán más
ya no existen algunos
ya no veré a otros
Ya no extraño a mi madre
ya no me extraño por no extrañarla
Ya no me sorprende la gente
Ya no espero nada
Ya no sé lo que me pasa
Ya no me importa.

Es raro, pero estas cosas me tranquilizan. Tener la certeza acerca de las cosas que ya no ocurrirán no me provoca tristeza, mucho menos desazón. Muy por el contrario, son uno de los mejores calmantes que puedan existir y que me surtan el efecto deseado.
Aún así sigo siendo humana y por lo menos algunos de los "ya no" que no están en la lista me preocupan y hasta son motores dentro de mi vida. Y es que debo transformarlos en posibilidades, sacarlos de esa lista de todas esas cosas que ya no ocurrieron o bien se cumplieron. Hay "ya nos" que deben palpitar para mantenerme alerta, para cumplir, para ordenar y para ser útil, para servir objetivos, para tenerlos, incluso.
Ya no estoy muerta, aunque muchas veces así me sienta.

22 de febrero de 2009

CASI TE CREO

-Claro, porque para saber si me amas te lo debo preguntar.
Eso no es cierto, yo te lo digo siempre; esgrimía él.
-Bueno, sí, supongo que tienes razón. Pero no eres cariñoso ni atento.
Ahí estamos de acuerdo, pero tú tampoco eres cariñosa.
-(Me cagó otra vez) La gran diferencia es que yo sí soy atenta, casi parezco tu geisha.
Ja ja ja. Puede ser y es que soy muy regalón y yo creo que eso te gusta de mi ¿o no? ¿Sabes? no me gusta nada este tipo de conversaciones, siento que me reprochas todo y que tengo la culpa de todas tus penas ¿Acaso estás pensando terminar conmigo?
-Claro que no, solo te estoy pidiendo algo, no intento reprochar, solo pedirte, solo pedirte...
Estoy cansado de esto.
-Entonces terminamos?
¡De acuerdo!...No, no, no me hagas caso, soy un estúpido...pero no me pidas que cambie
-(Llorando) Sé que no debiera pedirte eso
¿Estás llorando?, por favor no llores, me siento tan responsable cuando lloras. Tú sabes lo que siento por tí, sabes que te quiero.
-Querer es distinto de amar
Solo fue un error semántico, yo te amo.
-Perdón, de verdad lo siento, nunca quise hacerte una escena. Te creo, sé que me amas (en realidad, casi te creo)

6 de enero de 2009

Esta Vida Loca

Que trae de dulce y de grasa. Cierto es que la frase es ultra requetecontra manida pero no es tomada por puro gusto sino porque la vida es realmente así.
Mientras Martin lucha por su vida, hemos llevado con unas amigas un gatito callejero al veterinario (aunque dudo mucho que el pobre vaya a salvarse). Todo, mientras mi padre insiste en que le lea el tarot y yo no tengo ánimos porque una gripe traicionera me tiene a mal traer. Entretanto, he recibido una sorpresa mayúscula en lo que a escribir respecta. Me tiene en ascuas y asustada a morir, porque es lo que siempre me ha gustado hacer y ahora las ideas se me escapan entre la confusión y la posibilidad de ser leída a escalas mayores. Si no me arriesgo, pues nada ocurrirá pero si lo hago, puede ser mi gran oportunidad o mi gran fracaso.
Entre estornudos intento acercarme a lo que debo hacer, porque tampoco es llegar y escribir cosas cuando además debo trabajar, llevar una casa y atender todas las ocupaciones del diario vivir.
¿una novela? ¿una colección de cuentos y relatos? Tal vez un conjunto de divagues, de ésos que tanto me gusta escribir, como este que no me canso de terminar.
Todo ello sin contar con esta enfermedad que me tiene probando uno y mil medicamentos, hasta dar con la combinación perfecta: ésa que me haga sentir bien y ser yo misma, sin terrores nocturnos y sin crisis de pánico cada vez que despierto, que no me tenga moviéndome todo el día como clamando por Ritalín, ni me amodorre a tal punto que vuelva a despertar cada día cerca de las dos de la tarde. Mal que mal, los tribunales funcionan en la mañana y es ahí cuando debo estar presente, más allá de atender clientes por las tardes o redactar escritos hasta quedar vizca.
Funcionar, debo funcionar...y para mi, eso es toda una odisea...
Esta vida loca...en fin.