Subscribe:
Mostrando las entradas con la etiqueta felinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta felinos. Mostrar todas las entradas

21 de abril de 2008

Puchas!!!





Puchas que estoy lateada. Aburridísima hasta decir basta.

Es que realmente no tengo nada qué hacer. Lo que es NADA. Con suerte el almuerzo, que ni me como porque tampoco tengo ganas de comer.

Acabo de preparar un pollo al cognac para mañana, de puro aburrida que estaba.

La tele no me entretetiene, ni leer, ni pasear. No me apetece hacer ninguna cosa. El problema es que estar de vaga es estresante.

Antes resultaba entretenido escribir. Ahora ni eso: me da pereza pasear por internet, salvo para leer una que otra noticia. Miro el blog y verdaderamente me llego a descontrolar (silenciosamente, claro está) pensando y repensando pero no se me ocurre nada.

Es cosa de ver la plantilla que acabo de instalar para darse cuenta que mi ánimo no está mal. Sencillamente no está...y punto.

Capaz que escribiendo me espabile un resto, porque así como ando por estos días, francamente es bochornoso.

Mmm...

Lo único que he hecho en este tiempo ha sido agrandar mi familia con un minúsculo rucio maullón pero mucho no me ha pescado, porque encontró en mis gatitas, madres más comprensivas y más felinas que yo, que lo lengüetean y acicalan, lo abrazan, lo persiguen y lo vigilan. Poco le importa que quien le cambia el baño y le compra su comida de gato guagua sea yo...

En fin, siete gatitos suena bien...al menos a mi me suena bien.

29 de noviembre de 2007

Cómo dar una pastilla a un gato

Esto mismo lo posteé en junio del 2006.
Ahora es igual pero multiplicado por cuatro.



* Tome el gato y acúnelo con su brazo izquierdo como si estuviera sosteniendo a un bebé. Coloque los dedos índice y pulgar de su mano izquierda para aplicar una suave presión sobre las mejillas del minino, mientras sostiene la píldora con la derecha. Cuando el gato abra la boca, arroje la píldora dentro. Permítale cerrar la boca a los efectos de que el gato la trague.

* Coja la píldora del suelo y saque al gato de detrás del sofá. Acune al gato en su brazo izquierdo y repita el proceso.

* Traiga al gato desde el escritorio y tire la píldora baboseada a la basura

* Coja una nueva pastilla de la caja, acune al gato en su brazo izquierdo, manteniendo las patas traseras firmemente sujetas con su mano izquierda. Fuerce la apertura de la mandíbula y empuje la pastilla dentro de la boca del animal con su dedo medio. Mantenga la boca del gato cerrada y cuente hasta 10.

* Saque la píldora de la pecera, y al gato de encima del armario. Llame a su esposa, que está en el jardín, para que le ayude.

* Arrodíllese en el suelo con el gato firmemente sujeto entre sus rodillas. Mantenga sus patas traseras y delanteras quietas. Ignore los gruñidos que el gato emite. Pídale a su esposa que sostenga la cabeza del gato con una mano, mientras le abre la boca con una regla de madera. Eche la pastilla dentro y frote vigorosamente la garganta del gato.

* Traiga al gato de la lámpara de la cocina. Coja otra píldora de la caja. Recuerde comprar una nueva regla y encargar unas cortinas nuevas. Barra cuidadosamente los trozos de figuras de porcelana y póngalos aparte para pegarlos luego.

* Envuelva al gato en una toalla grande y pídale a su esposa que lo mantenga estirado, sólo con la cabeza visible. Ponga la pastilla en una pajita de refresco. Abra la boca del gato con un lápiz. Ponga un extremo de la pajita en la boca del gato y el otro en la suya propia. Sople.

* Lea el prospecto de la caja para asegurarse que la pastilla que se acaba de tragar no es dañina para seres humanos. Beba un vaso de agua para recuperar el sentido del gusto. Aplique apósitos en los brazos de su esposa y limpie la sangre de la alfombra con agua fría y jabón.

* Traiga al gato del tejado del vecino. Tome otra píldora. Ponga al gato en el armario y cierre la puerta sobre su cuello, dejando sólo la cabeza fuera del mismo. Fuerce la apertura de la boca con una cuchara de postre. Arroje la pastilla dentro de la boca del gato con una goma elástica.

* Vaya al garaje a buscar un destornillador para volver a colocar la puerta del armario en sus bisagras. Aplíquese compresas frías en sus mejillas y verifique cuándo fue su última dosis de antitetánica.

* Llame a los bomberos para bajar al gato del árbol que hay en la calle de enfrente. Discúlpese con su vecino, que se acaba de estrellar tratando de escapar de su gato furioso.

* Tome la última píldora de la caja. Ate las patas delanteras del gato junto con las traseras con una cuerda. Atelo firmemente a la pata de la mesa de la cocina. Busque guantes de trabajo pesado. Mantenga la boca del gato abierta con una pequeña palanca. Póngale la pastilla en la boca seguida de un trozo de carne. Mantenga la cabeza vertical y vierta medio litro de agua a través de la garganta del gato, para que trague la píldora.

* Haga que su esposa lo lleve a urgencias. Siéntese tranquilo mientras el doctor le venda los dedos y la frente y le saca la píldora del ojo. En el camino de vuelta a casa, deténgase un momento en la tienda de muebles para comprar una nueva mesa.

* Por último, arregle con una inmobiliaria la compra de una nueva casa, y llame al veterinario, para averiguar si tiene algún hámster para vender.


"Cómo dar una pastilla a un gato" se ha convertido en una de las leyendas urbanas vivas de la Red. Se supone que se trata de un compendio de traducciónes, adaptaciones y aportaciones personales, hasta el punto de que realmente no se sabe quién fue su autor original. Si alguien conoce este dato, me gustaría rendir el debido crédito a este texto tan divertido (y real) ;)
Los honores: me reí como enajenada cuando leí esto. Ojalá hubiese salido de mi pluma pero lo encontré navegando. Estaba en www.milgatos.com, una página felina excelente. Lo único que hice fue ponerle una fotito.
Ojalá lo disfruten, sobre todo aquellos que tienen o han tenido gatitos.