Subscribe:
Mostrando las entradas con la etiqueta mi canción. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mi canción. Mostrar todas las entradas

1 de febrero de 2007

"the lion sleeps tonight"

Esta canción no fue un descubrimiento personal. Es más, me demoré su resto en comprender que iba dirigida a mi.
Estando en primer año de carrera, cada vez que pasaba cerca de un grupito liderado por el Sapo Jeria, alcanzaba a escuchar el inicio de la canción, seguido del infaltable "wimoweh". Más tarde, el "wimoweh" fue reemplazado por su grupo de canto por mi nombre y primer apellido. Calzaba perfecto.
Recién ahí, la muy pájara, caí en cuenta que esa era MI CANCIÓN. Memorables recuerdos universitarios (como otros tantos) y sorprendente capacidad la del sapo para captar la coincidencia.
Ya posteé alguna vez esta canción, en su versión de Paul Simon pero bien vale la pena una repetición.


8 de enero de 2007

Me persiguen

Y se trata de alguien que conozco.
Me sigue los pasos. Si pudiera, me haría tragar un GPS y un micrófono inalámbrico para descubrir en lo que ando. Para saber lo que hablo y el lugar exacto en que me encuentro.
Cuando no me tiene cerca, se desespera. Él quisiera tenerme amarrada o al menos bien controlada, como la cabra chica que supone soy.
Me llama al celular en los momentos menos propicios.
Me hace pasar vergüenzas sin nombre y jamás me deja en paz.
A veces quisiera tirar ese teléfono a la basura y darlo por perdido.
Esta noche, como cada noche en que no me encuentra, me ha llamado una cantidad de veces suficiente como para poner los pelos de punta hasta a la persona más calma sobre la faz de la tierra...y yo no soy la tranquilidad deambulando.
Hoy casi se me ha roto la crisma por ponerle más atención a sus llamadas que a la pista en frente de mi.
Imposible comprenderlo, imposible hacerle entender. Es el rey del requetecontra espionaje.
Tendré que aprender tácticas de super seguridad y super secreto.
Uno de estos días, le haré tragar mi celular y cuando intente encontrarme, solo escuchará la musiquita que solía gustarme y ahora me exaspera. Se le moverán las tripas y se indigestará, hasta que ya no lo soporte más. Recién ahí sabrá lo que causa con su psicopateo permanente.
Por mientras, voy a oir un poco de música (les convido la audición)