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3 de enero de 2009

Para un amigo


Es un hombre joven, acaba de cumplir años conectado a un respirador mecánico, con el celebró pascua y año nuevo, rodeado del cariño de muchos, porque es un hombre bueno. Es como un niño y nadie nunca pensó que podría llegar a faltar. Ahora somos cientos. Sí literalmente cientos (o tal vez miles) los que estamos con el alma en un hilo por él.

En realidad no es mi amigo pero lo quiero como si lo fuera.

Buscó el amor, ese de cuentos, porque es un romántico, sin embargo, nunca encontró más que bostas en su camino.

Es alegre, juguetón y cariñoso. Amigo de todos. Único, a decir verdad. Se escapa de los moldes en muchos sentidos y es un chico lindo, por dentro y por fuera. Merece cosas buenas, merece encontrar a ese ser especial que buscó incansablemente pero jamás encontró.

Ahora no sabemos su destino. Está grave, muy grave.

Fue feliz en su vida, hizo amigos entrañables, su familia lo ama y ahora, en su inconciencia, se aferra más que nunca a la vida, así como todos nos aferramos a ese hilo invisible de esperanza, de fe en Dios (aunque ser creyente no es mi fuerte).

Y quisiera verlo recuperado, siendo alegre como siempre fue, despertando de su letargo, volviendo para vivir.

Te he pedido a ti, mamá (y bien sabes que nunca te pedí nada desde tu partida) que veles por él y seas dentro de su corazón la madre eterna que yo conocí. No lo dejes caer, no lo dejes sufrir. Anímalo y protégelo, cúidalo y entrégale ánimos, susúrrale al oído que debe luchar y salir de esto. Porque morir no puede ser una opción. Y si Dios existe, intercede ante él para que se salve y vuelva a ser como antes, lleno de vida, de alegría y de vida.

Martin, no sufras, ni te des por vencido y de una vez por todas, vuelve, amigo.

19 de diciembre de 2008

Obvio

De obviedad absoluta: ya no estoy pensando en morir (que si seguía por ese caminito, estaría 10 metros bajo el nivel del resto de los santiaguinos).
Ahora más bien estoy pensando en cómo vivir, porque dejarme llevar es cómodo pero desgastante a la vez.
Hacer o tratar de lograr aquello que los demás esperan de mi me tiene con los nervios crispados.
El problema es que me acostumbré a funcionar de esta forma enfermiza y ahora ya no sé cómo zafarme del embrollo en que solita me metí. Claro, porque ahora ya no es tan simple como llegar y espetar que estoy cabreada; mal que mal, fui yo misma quien acostumbró a mi entorno a funcionar así también. Finalmente, es una maligna retroalimentación.
Pensar que me ha llevado 36 años para llegar a esta conclusión tan simple. Y claro que la conclusión es sencillísima y por supuesto que no la vi antes, porque estoy en el ojo del huracán.
Lo complicado ahora es empezar a actuar y conducirme, sin dejar que otros decidan por mi o me lleven por el camino que crean más adecuado para mi.

En fin, sigo echando de menos a mi mamá y su regazo tranquilizante (Aunque la vieja igual tuvo sus culpas en este cuento pero qué va: la extraño igual y por lo mismo)

9 de diciembre de 2008

Pensando en morir

Antes que todo, esto no es para que nadie venga y me hable del valor de la vida, ni me proporcione (o trate de) ánimos.
Simplemente es una idea perpetua en mi mente. No quiero llegar a vieja sintiéndome así. Quiero, como dice el dicho, a mi mamá. Quiero alguien incondicional. Que me apoye, que sea mi soporte. No quiero tener que permanecer muda para ahorrarme retos e incomprensiones. Nadie lo será y a nadie se lo debiera pedir, porque es demasiado pedir.
Sentirme bien es grandioso y es aislado. Sentirme como las weas es la tónica de mi vida y estoy cabreada de los vaivenes, de que me miren con pena o rabia.
Quiero a mi mamá, para acurrucarme en su regazo y sentir, después de tantos años, su mano sobre mi cabeza, para sentirme acogida, aunque ande por los suelos, para sentirme querida a pesar de mis pesares. Para no tener que vivir temiendo el abandono.

Quisiera poder ver (como siempre me repetía alguien cuya amistad se esfumó) el vaso medio lleno, para no ahogarme en ese mismo vaso de agua.

Quisiera morir esta noche. Ojalá hubiese lluvia y un fuerte viento que me congelara más allá de lo que ya estoy, dormirme bajo el frío y no despertar.

Quisiera que nadie me preocupara y morir tranquila.

Hoy solo estoy pensando en morir.

29 de noviembre de 2008

No es por vicio ni por fornicio...

Frasecita de "como agua para chocolate".

La verdad no sé si es vicio o necesidad pero acá me encuentro otra vez, tratando de desahogarme, porque el facebook es entrete, sí, pero finalmente, se siente una más sola allá que acá
¿Por qué será eso?
Al menos para mi, FB es algo así como una relación superflua, en donde es posible darles un toque a todos y cada uno de tus contactos, como diciendo "presente", cuando la verdad es que estamos todos tan metidos en otras cosas que ya ni sabemos cuando alguien nos borra de su lista o uno deja de responder, por pura lata que da estar perdiendo el tiempo de esa manera barata.
Claro, porque si no quieres o no tienes tiempo de profundizar en nada, el "faisbuk" es ideal. Si esa cuestión es como el Síndrome de Diógenes: vamos acaparando, miércale, porque todo y todos sirven, por lo que sea y para lo que sea.
¿Acaso alguien en su vida real tiene tiempo para mantener 400 o más amistades? Yo no alcanzo a los 100 en FB y ya me parece abrumante.

FB es un engendro uniforme pero mi hijo al servicio de algo está acá, porque acá estoy yo, mi alma, mis pensamientos. POr allá andan mis fotos, mis apuros y mis ganas de hacer click con mis verdaderos amigos cuando no tengo tiempo para ellos ni para mi

Esto se llama NOSTALGIA, como cuando uno recuerda a los amigos que fueron y ya no están.

Y quien sabe cuándo volveré a escribir. Puede ser mañana; tal vez en tres meses. Mucho o poco....eso no importa. Al menos por hoy tengo el tiempo y las ganas y no es por vicio ni por fornicio.

8 de noviembre de 2008

Y no me morí tomando chicha

Obvio, porque no tomé chicha pa'l 18 ni después.
Supongo que esto, como blog, pues se acaba. Ya no me dan ganas de ponerme a escribir y el escaso tiempo libre lo dedico a otras necedades, como el Facebook.
Tonteras mías no más. Nadie me obliga a permanecer si no lo quiero y tener un pseudo diario de vida online se me ha vuelto fastidioso.

Eso sería, por ahora. Tal vez más tarde me arrepienta y vuelva con la cola entre las piernas y con el cielo ganado. Así funciona esto ¿o no?

6 de septiembre de 2008

Ni muerta ni de parranda

Simplemente, metida en los embates del destino, mentalmente en stand by, mientras corría de un lado a otro. No soy ninguna heroína pero estuve ayudando a salvar la vida de mi padre.
Ocurre que en Abril le diagnosticaron un cáncer pero debido a un aneurisma aórtico abdominal (AAA) a punto de estallar, no le podían extirpar el tumor. Obligado a internarse por un mes completo, para que le hicieran la batería de exámenes más extensa y extenuante de todos los tiempos.
Resultado: Candidato perfecto a endoprótesis aórtica, lo cual significa en buen chileno meterle una manguera en forma de "Y" invertida, por las arterias femorales, hasta cubrir por completo y así, sellar por dentro el globo gigante que tenía por aorta.
Bastante difícil pronóstico, porque además hizo una hipertensión por una glándula suprarrenal nodulada, más nódulos en el colon, tiroides, fallo renal de mediana gravedad por falta de funcionalidad del riñón derecho, un algo en el pulmón que podría ser otra gran C pero aún no sabemos y otras menudencias. A este viejo no le funciona bien pero lo que es NADA.

Finalmente, le metieron la famosa manguerita del millón de dólares (no cuesta tan cara pero sí un auto nuevo de marca prestigiosa), lo dieron de alta y anda como si tuviera 20, caminando hasta 20 cuadras de un zuácate, cuando antes no le alcanzaba ni para una cuadra.

Era esa la primera calamidad que debía ocurrir (como mencioné en el post anterior de hace titantos meses) para que el resto de las intervenciones puedan llevarse a cabo.

Y, yo , como es costumbre, de enfermera, junior, cocinera, casi médico a estas alturas, con vida personal reducida a un mínimum minimorum (latinazgos profesionales, ustedes comprenderán).

El 3 de este mes se cumplieron 6 años de la muerte de mi madre; el 14 se cumplen 10 de esta profesión que tengo y el 18 comeré anticucho y tomaré chicha hasta morir.

Saludos.

28 de mayo de 2008

Tragedias

Primera patita:

Si fuera por tragedias, creo que podría competirle de cerca a Scaramelli.
A veces sin embargo, va a ocurrir una seguidilla de calamidades a ciencia cierta.
Eso me ocurre hoy pero me he enterado que la primera de las tragedias podría no concretarse y recién entonces me di cuenta que era una calamidad necesaria. Bastó eso para recibir ayer una balde de agua fría: esa espantosidad no llegaría a ocurrir ¡Y eso sí que es desastroso!
Por suerte, al parecer, va a terminar siendo una realidad y es increíble cómo me pone de contenta que ocurra la primera calamidad de las muchas que están por venir (Ojalá que suceda y que sea para mejor, claro está).

¿Se entiende algo?

Segunda patita:

A veces uno se da cuenta a tiempo que quiere a alguien a quien pensaba detestar justo antes de perderlo, lo que es mucho mejor que lamentarse llevando flores a un parque de cuerpos inertes

En fin...

ARO, ARO, ARO...

27 de mayo de 2008

Soy

Soy la que se va de las manos como arena
Soy la loca de los gatos
Enfermera de las delicadezas
Soy la que no llora y nunca tiene pena
Soy tan distinta y tan igual
como la roca golpeada por las olas
Soy la no viva que a veces despierta
Y soy, estoy
Como sea
Y hasta donde llegue.

18 de mayo de 2008

Arrumacos

Nunca tendí mucho a ellos, supongo que mi formación cuasi militar tiene algo que ver. Odio los abrazos (en realidad no los odio, solo me incomodan un poco).

Pero sí soy una mujer de tacto, me gusta sentir la piel de otros, sentir su cercanía. las tomadas de manos son mis preferidas. Recuerdo que después de romper un largo pololeo, andar por la calle sin que nadie me tomara de la mano era una sensación de desprotección enorme, un vacío casi insuperable.

Ahora me siento así y es que el único ser viviente que me acaricia es mi gatito Simón, quien me toma la cara con sus manitos y empieza a besuquearme como si fuera Rodolfo Valentino.

A veces siento que quizás mi sobrino se sienta poco amado por mi, precisamente por mi reticencia a entregar cariño físico. Aunque no, él sabe que lo quiero, que me gusta jugar con él y que hasta besitos le pido y le doy.

Yo, que siempre me consideré tan independiente para casi todo, estoy sintiendo esta inmensa necesidad de ser acariciada, como una gatita mimada.

Pero ¿cómo inspirar ternura cuando llevo siempre esta máscara hostil y de autosuficiencia?

Difícil tarea, aunque no imposible



En todo caso, esta manito es del Martín, un gatito algo grandulón...

3 de mayo de 2008

de a pichines

lo que, claro, nada tiene que ver con que meando esto se me vaya a pasar.
Una semana relativamente tranquila, con poquito trabajo y mucha entretención gatuna.
Es hermoso ver como una de mis gatitas, Cleo, adoptó a Simón, el nuevo integrante de la familia.
Pero Simón no es ningún quedado y solo le falta conquistar al Martín y la Lunita.
Yo calculo que un semana más, tendrá 5 madres solícitas y un tío muy paternal.
No estoy en la gloria pero al menos me afirmo del borde del abismo, lo que no es tan malo.
Por ahí aparece el Chapulín Colorado y me "aventa" a tierra firme y segura...