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15 de abril de 2009

Escribir

Solía salirme casi del alma, sin pensar. Era mirar el teclado y tener miles de cosas por decir o por contar (que no es lo mismo).
Ahora y desde hace ya un MUY buen tiempo, se me vuelve casi angustioso. Y es raro; lo es. Porque hoy me ocurren muchas más cosas que antes que podría contar acá pero no puedo. Tal vez sea que ya no pienso mucho, tal vez solo actúo sin detenerme a analizar nada o tal vez ya se me agotó la pluma y tal vez, como decía un poco agradable anónimo (hay que notar cómo son cobardes los anónimos) el poquito talento que solía tener para sentarme a escribir y conseguir atención de las siempre agradables visitas del blog (los asiduos, por lo bajo) ya no está y hoy tengo esta otra forma chancada de escribir: un escribir maltrecho, difícil y poco original.
Podría ser una simple sequía....es verdad: una sequía y hasta conozco el motivo que la originó.
Hace un tiempo me escribió una editora de una prestigiosa casa editorial (valga la redundancia) y me animó a publicar a través de su página online. Nada más traumante para mi. Se me escapó el corazón de miedo y me pasmé. Ya no pude escribir más, presa del pánico a hacerlo mal, a ser deficiente, a no llenar expectativas.
Escribir solía ser tan simple para mi y tan fluído que podía hacerlo todos los días (escribir, no sean mal pensados) y hasta varias veces en un mismo día.
Hoy, sin embargo, ya no lo logro.
Me he vuelto mediocre en casi todo, hasta en mi trabajo estoy en pleno proceso desidioso, mañoso y poco serio.
No sé si tenga remedio. Francamente: Ni idea.

2 de marzo de 2009

Ya no

Ya no soy joven,
ya no seré bella
hay amigos que ya no lo son
los hay recuperables
también existen los que no lo serán más
ya no existen algunos
ya no veré a otros
Ya no extraño a mi madre
ya no me extraño por no extrañarla
Ya no me sorprende la gente
Ya no espero nada
Ya no sé lo que me pasa
Ya no me importa.

Es raro, pero estas cosas me tranquilizan. Tener la certeza acerca de las cosas que ya no ocurrirán no me provoca tristeza, mucho menos desazón. Muy por el contrario, son uno de los mejores calmantes que puedan existir y que me surtan el efecto deseado.
Aún así sigo siendo humana y por lo menos algunos de los "ya no" que no están en la lista me preocupan y hasta son motores dentro de mi vida. Y es que debo transformarlos en posibilidades, sacarlos de esa lista de todas esas cosas que ya no ocurrieron o bien se cumplieron. Hay "ya nos" que deben palpitar para mantenerme alerta, para cumplir, para ordenar y para ser útil, para servir objetivos, para tenerlos, incluso.
Ya no estoy muerta, aunque muchas veces así me sienta.

22 de febrero de 2009

CASI TE CREO

-Claro, porque para saber si me amas te lo debo preguntar.
Eso no es cierto, yo te lo digo siempre; esgrimía él.
-Bueno, sí, supongo que tienes razón. Pero no eres cariñoso ni atento.
Ahí estamos de acuerdo, pero tú tampoco eres cariñosa.
-(Me cagó otra vez) La gran diferencia es que yo sí soy atenta, casi parezco tu geisha.
Ja ja ja. Puede ser y es que soy muy regalón y yo creo que eso te gusta de mi ¿o no? ¿Sabes? no me gusta nada este tipo de conversaciones, siento que me reprochas todo y que tengo la culpa de todas tus penas ¿Acaso estás pensando terminar conmigo?
-Claro que no, solo te estoy pidiendo algo, no intento reprochar, solo pedirte, solo pedirte...
Estoy cansado de esto.
-Entonces terminamos?
¡De acuerdo!...No, no, no me hagas caso, soy un estúpido...pero no me pidas que cambie
-(Llorando) Sé que no debiera pedirte eso
¿Estás llorando?, por favor no llores, me siento tan responsable cuando lloras. Tú sabes lo que siento por tí, sabes que te quiero.
-Querer es distinto de amar
Solo fue un error semántico, yo te amo.
-Perdón, de verdad lo siento, nunca quise hacerte una escena. Te creo, sé que me amas (en realidad, casi te creo)

6 de enero de 2009

Esta Vida Loca

Que trae de dulce y de grasa. Cierto es que la frase es ultra requetecontra manida pero no es tomada por puro gusto sino porque la vida es realmente así.
Mientras Martin lucha por su vida, hemos llevado con unas amigas un gatito callejero al veterinario (aunque dudo mucho que el pobre vaya a salvarse). Todo, mientras mi padre insiste en que le lea el tarot y yo no tengo ánimos porque una gripe traicionera me tiene a mal traer. Entretanto, he recibido una sorpresa mayúscula en lo que a escribir respecta. Me tiene en ascuas y asustada a morir, porque es lo que siempre me ha gustado hacer y ahora las ideas se me escapan entre la confusión y la posibilidad de ser leída a escalas mayores. Si no me arriesgo, pues nada ocurrirá pero si lo hago, puede ser mi gran oportunidad o mi gran fracaso.
Entre estornudos intento acercarme a lo que debo hacer, porque tampoco es llegar y escribir cosas cuando además debo trabajar, llevar una casa y atender todas las ocupaciones del diario vivir.
¿una novela? ¿una colección de cuentos y relatos? Tal vez un conjunto de divagues, de ésos que tanto me gusta escribir, como este que no me canso de terminar.
Todo ello sin contar con esta enfermedad que me tiene probando uno y mil medicamentos, hasta dar con la combinación perfecta: ésa que me haga sentir bien y ser yo misma, sin terrores nocturnos y sin crisis de pánico cada vez que despierto, que no me tenga moviéndome todo el día como clamando por Ritalín, ni me amodorre a tal punto que vuelva a despertar cada día cerca de las dos de la tarde. Mal que mal, los tribunales funcionan en la mañana y es ahí cuando debo estar presente, más allá de atender clientes por las tardes o redactar escritos hasta quedar vizca.
Funcionar, debo funcionar...y para mi, eso es toda una odisea...
Esta vida loca...en fin.

3 de enero de 2009

Para un amigo


Es un hombre joven, acaba de cumplir años conectado a un respirador mecánico, con el celebró pascua y año nuevo, rodeado del cariño de muchos, porque es un hombre bueno. Es como un niño y nadie nunca pensó que podría llegar a faltar. Ahora somos cientos. Sí literalmente cientos (o tal vez miles) los que estamos con el alma en un hilo por él.

En realidad no es mi amigo pero lo quiero como si lo fuera.

Buscó el amor, ese de cuentos, porque es un romántico, sin embargo, nunca encontró más que bostas en su camino.

Es alegre, juguetón y cariñoso. Amigo de todos. Único, a decir verdad. Se escapa de los moldes en muchos sentidos y es un chico lindo, por dentro y por fuera. Merece cosas buenas, merece encontrar a ese ser especial que buscó incansablemente pero jamás encontró.

Ahora no sabemos su destino. Está grave, muy grave.

Fue feliz en su vida, hizo amigos entrañables, su familia lo ama y ahora, en su inconciencia, se aferra más que nunca a la vida, así como todos nos aferramos a ese hilo invisible de esperanza, de fe en Dios (aunque ser creyente no es mi fuerte).

Y quisiera verlo recuperado, siendo alegre como siempre fue, despertando de su letargo, volviendo para vivir.

Te he pedido a ti, mamá (y bien sabes que nunca te pedí nada desde tu partida) que veles por él y seas dentro de su corazón la madre eterna que yo conocí. No lo dejes caer, no lo dejes sufrir. Anímalo y protégelo, cúidalo y entrégale ánimos, susúrrale al oído que debe luchar y salir de esto. Porque morir no puede ser una opción. Y si Dios existe, intercede ante él para que se salve y vuelva a ser como antes, lleno de vida, de alegría y de vida.

Martin, no sufras, ni te des por vencido y de una vez por todas, vuelve, amigo.

19 de diciembre de 2008

Obvio

De obviedad absoluta: ya no estoy pensando en morir (que si seguía por ese caminito, estaría 10 metros bajo el nivel del resto de los santiaguinos).
Ahora más bien estoy pensando en cómo vivir, porque dejarme llevar es cómodo pero desgastante a la vez.
Hacer o tratar de lograr aquello que los demás esperan de mi me tiene con los nervios crispados.
El problema es que me acostumbré a funcionar de esta forma enfermiza y ahora ya no sé cómo zafarme del embrollo en que solita me metí. Claro, porque ahora ya no es tan simple como llegar y espetar que estoy cabreada; mal que mal, fui yo misma quien acostumbró a mi entorno a funcionar así también. Finalmente, es una maligna retroalimentación.
Pensar que me ha llevado 36 años para llegar a esta conclusión tan simple. Y claro que la conclusión es sencillísima y por supuesto que no la vi antes, porque estoy en el ojo del huracán.
Lo complicado ahora es empezar a actuar y conducirme, sin dejar que otros decidan por mi o me lleven por el camino que crean más adecuado para mi.

En fin, sigo echando de menos a mi mamá y su regazo tranquilizante (Aunque la vieja igual tuvo sus culpas en este cuento pero qué va: la extraño igual y por lo mismo)

9 de diciembre de 2008

Pensando en morir

Antes que todo, esto no es para que nadie venga y me hable del valor de la vida, ni me proporcione (o trate de) ánimos.
Simplemente es una idea perpetua en mi mente. No quiero llegar a vieja sintiéndome así. Quiero, como dice el dicho, a mi mamá. Quiero alguien incondicional. Que me apoye, que sea mi soporte. No quiero tener que permanecer muda para ahorrarme retos e incomprensiones. Nadie lo será y a nadie se lo debiera pedir, porque es demasiado pedir.
Sentirme bien es grandioso y es aislado. Sentirme como las weas es la tónica de mi vida y estoy cabreada de los vaivenes, de que me miren con pena o rabia.
Quiero a mi mamá, para acurrucarme en su regazo y sentir, después de tantos años, su mano sobre mi cabeza, para sentirme acogida, aunque ande por los suelos, para sentirme querida a pesar de mis pesares. Para no tener que vivir temiendo el abandono.

Quisiera poder ver (como siempre me repetía alguien cuya amistad se esfumó) el vaso medio lleno, para no ahogarme en ese mismo vaso de agua.

Quisiera morir esta noche. Ojalá hubiese lluvia y un fuerte viento que me congelara más allá de lo que ya estoy, dormirme bajo el frío y no despertar.

Quisiera que nadie me preocupara y morir tranquila.

Hoy solo estoy pensando en morir.

29 de noviembre de 2008

No es por vicio ni por fornicio...

Frasecita de "como agua para chocolate".

La verdad no sé si es vicio o necesidad pero acá me encuentro otra vez, tratando de desahogarme, porque el facebook es entrete, sí, pero finalmente, se siente una más sola allá que acá
¿Por qué será eso?
Al menos para mi, FB es algo así como una relación superflua, en donde es posible darles un toque a todos y cada uno de tus contactos, como diciendo "presente", cuando la verdad es que estamos todos tan metidos en otras cosas que ya ni sabemos cuando alguien nos borra de su lista o uno deja de responder, por pura lata que da estar perdiendo el tiempo de esa manera barata.
Claro, porque si no quieres o no tienes tiempo de profundizar en nada, el "faisbuk" es ideal. Si esa cuestión es como el Síndrome de Diógenes: vamos acaparando, miércale, porque todo y todos sirven, por lo que sea y para lo que sea.
¿Acaso alguien en su vida real tiene tiempo para mantener 400 o más amistades? Yo no alcanzo a los 100 en FB y ya me parece abrumante.

FB es un engendro uniforme pero mi hijo al servicio de algo está acá, porque acá estoy yo, mi alma, mis pensamientos. POr allá andan mis fotos, mis apuros y mis ganas de hacer click con mis verdaderos amigos cuando no tengo tiempo para ellos ni para mi

Esto se llama NOSTALGIA, como cuando uno recuerda a los amigos que fueron y ya no están.

Y quien sabe cuándo volveré a escribir. Puede ser mañana; tal vez en tres meses. Mucho o poco....eso no importa. Al menos por hoy tengo el tiempo y las ganas y no es por vicio ni por fornicio.

8 de noviembre de 2008

Y no me morí tomando chicha

Obvio, porque no tomé chicha pa'l 18 ni después.
Supongo que esto, como blog, pues se acaba. Ya no me dan ganas de ponerme a escribir y el escaso tiempo libre lo dedico a otras necedades, como el Facebook.
Tonteras mías no más. Nadie me obliga a permanecer si no lo quiero y tener un pseudo diario de vida online se me ha vuelto fastidioso.

Eso sería, por ahora. Tal vez más tarde me arrepienta y vuelva con la cola entre las piernas y con el cielo ganado. Así funciona esto ¿o no?

6 de septiembre de 2008

Ni muerta ni de parranda

Simplemente, metida en los embates del destino, mentalmente en stand by, mientras corría de un lado a otro. No soy ninguna heroína pero estuve ayudando a salvar la vida de mi padre.
Ocurre que en Abril le diagnosticaron un cáncer pero debido a un aneurisma aórtico abdominal (AAA) a punto de estallar, no le podían extirpar el tumor. Obligado a internarse por un mes completo, para que le hicieran la batería de exámenes más extensa y extenuante de todos los tiempos.
Resultado: Candidato perfecto a endoprótesis aórtica, lo cual significa en buen chileno meterle una manguera en forma de "Y" invertida, por las arterias femorales, hasta cubrir por completo y así, sellar por dentro el globo gigante que tenía por aorta.
Bastante difícil pronóstico, porque además hizo una hipertensión por una glándula suprarrenal nodulada, más nódulos en el colon, tiroides, fallo renal de mediana gravedad por falta de funcionalidad del riñón derecho, un algo en el pulmón que podría ser otra gran C pero aún no sabemos y otras menudencias. A este viejo no le funciona bien pero lo que es NADA.

Finalmente, le metieron la famosa manguerita del millón de dólares (no cuesta tan cara pero sí un auto nuevo de marca prestigiosa), lo dieron de alta y anda como si tuviera 20, caminando hasta 20 cuadras de un zuácate, cuando antes no le alcanzaba ni para una cuadra.

Era esa la primera calamidad que debía ocurrir (como mencioné en el post anterior de hace titantos meses) para que el resto de las intervenciones puedan llevarse a cabo.

Y, yo , como es costumbre, de enfermera, junior, cocinera, casi médico a estas alturas, con vida personal reducida a un mínimum minimorum (latinazgos profesionales, ustedes comprenderán).

El 3 de este mes se cumplieron 6 años de la muerte de mi madre; el 14 se cumplen 10 de esta profesión que tengo y el 18 comeré anticucho y tomaré chicha hasta morir.

Saludos.