Y se trata de alguien que conozco.
Me sigue los pasos. Si pudiera, me haría tragar un GPS y un micrófono inalámbrico para descubrir en lo que ando. Para saber lo que hablo y el lugar exacto en que me encuentro.
Cuando no me tiene cerca, se desespera. Él quisiera tenerme amarrada o al menos bien controlada, como la cabra chica que supone soy.
Me llama al celular en los momentos menos propicios.
Me hace pasar vergüenzas sin nombre y jamás me deja en paz.
A veces quisiera tirar ese teléfono a la basura y darlo por perdido.
Esta noche, como cada noche en que no me encuentra, me ha llamado una cantidad de veces suficiente como para poner los pelos de punta hasta a la persona más calma sobre la faz de la tierra...y yo no soy la tranquilidad deambulando.
Hoy casi se me ha roto la crisma por ponerle más atención a sus llamadas que a la pista en frente de mi.
Imposible comprenderlo, imposible hacerle entender. Es el rey del requetecontra espionaje.
Tendré que aprender tácticas de super seguridad y super secreto.
Uno de estos días, le haré tragar mi celular y cuando intente encontrarme, solo escuchará la musiquita que solía gustarme y ahora me exaspera. Se le moverán las tripas y se indigestará, hasta que ya no lo soporte más. Recién ahí sabrá lo que causa con su psicopateo permanente.
Por mientras, voy a oir un poco de música (les convido la audición)
Me sigue los pasos. Si pudiera, me haría tragar un GPS y un micrófono inalámbrico para descubrir en lo que ando. Para saber lo que hablo y el lugar exacto en que me encuentro.
Cuando no me tiene cerca, se desespera. Él quisiera tenerme amarrada o al menos bien controlada, como la cabra chica que supone soy.
Me llama al celular en los momentos menos propicios.
Me hace pasar vergüenzas sin nombre y jamás me deja en paz.
A veces quisiera tirar ese teléfono a la basura y darlo por perdido.
Esta noche, como cada noche en que no me encuentra, me ha llamado una cantidad de veces suficiente como para poner los pelos de punta hasta a la persona más calma sobre la faz de la tierra...y yo no soy la tranquilidad deambulando.
Hoy casi se me ha roto la crisma por ponerle más atención a sus llamadas que a la pista en frente de mi.
Imposible comprenderlo, imposible hacerle entender. Es el rey del requetecontra espionaje.
Tendré que aprender tácticas de super seguridad y super secreto.
Uno de estos días, le haré tragar mi celular y cuando intente encontrarme, solo escuchará la musiquita que solía gustarme y ahora me exaspera. Se le moverán las tripas y se indigestará, hasta que ya no lo soporte más. Recién ahí sabrá lo que causa con su psicopateo permanente.
Por mientras, voy a oir un poco de música (les convido la audición)





