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29 de noviembre de 2008

No es por vicio ni por fornicio...

Frasecita de "como agua para chocolate".

La verdad no sé si es vicio o necesidad pero acá me encuentro otra vez, tratando de desahogarme, porque el facebook es entrete, sí, pero finalmente, se siente una más sola allá que acá
¿Por qué será eso?
Al menos para mi, FB es algo así como una relación superflua, en donde es posible darles un toque a todos y cada uno de tus contactos, como diciendo "presente", cuando la verdad es que estamos todos tan metidos en otras cosas que ya ni sabemos cuando alguien nos borra de su lista o uno deja de responder, por pura lata que da estar perdiendo el tiempo de esa manera barata.
Claro, porque si no quieres o no tienes tiempo de profundizar en nada, el "faisbuk" es ideal. Si esa cuestión es como el Síndrome de Diógenes: vamos acaparando, miércale, porque todo y todos sirven, por lo que sea y para lo que sea.
¿Acaso alguien en su vida real tiene tiempo para mantener 400 o más amistades? Yo no alcanzo a los 100 en FB y ya me parece abrumante.

FB es un engendro uniforme pero mi hijo al servicio de algo está acá, porque acá estoy yo, mi alma, mis pensamientos. POr allá andan mis fotos, mis apuros y mis ganas de hacer click con mis verdaderos amigos cuando no tengo tiempo para ellos ni para mi

Esto se llama NOSTALGIA, como cuando uno recuerda a los amigos que fueron y ya no están.

Y quien sabe cuándo volveré a escribir. Puede ser mañana; tal vez en tres meses. Mucho o poco....eso no importa. Al menos por hoy tengo el tiempo y las ganas y no es por vicio ni por fornicio.

8 de noviembre de 2008

Y no me morí tomando chicha

Obvio, porque no tomé chicha pa'l 18 ni después.
Supongo que esto, como blog, pues se acaba. Ya no me dan ganas de ponerme a escribir y el escaso tiempo libre lo dedico a otras necedades, como el Facebook.
Tonteras mías no más. Nadie me obliga a permanecer si no lo quiero y tener un pseudo diario de vida online se me ha vuelto fastidioso.

Eso sería, por ahora. Tal vez más tarde me arrepienta y vuelva con la cola entre las piernas y con el cielo ganado. Así funciona esto ¿o no?

6 de septiembre de 2008

Ni muerta ni de parranda

Simplemente, metida en los embates del destino, mentalmente en stand by, mientras corría de un lado a otro. No soy ninguna heroína pero estuve ayudando a salvar la vida de mi padre.
Ocurre que en Abril le diagnosticaron un cáncer pero debido a un aneurisma aórtico abdominal (AAA) a punto de estallar, no le podían extirpar el tumor. Obligado a internarse por un mes completo, para que le hicieran la batería de exámenes más extensa y extenuante de todos los tiempos.
Resultado: Candidato perfecto a endoprótesis aórtica, lo cual significa en buen chileno meterle una manguera en forma de "Y" invertida, por las arterias femorales, hasta cubrir por completo y así, sellar por dentro el globo gigante que tenía por aorta.
Bastante difícil pronóstico, porque además hizo una hipertensión por una glándula suprarrenal nodulada, más nódulos en el colon, tiroides, fallo renal de mediana gravedad por falta de funcionalidad del riñón derecho, un algo en el pulmón que podría ser otra gran C pero aún no sabemos y otras menudencias. A este viejo no le funciona bien pero lo que es NADA.

Finalmente, le metieron la famosa manguerita del millón de dólares (no cuesta tan cara pero sí un auto nuevo de marca prestigiosa), lo dieron de alta y anda como si tuviera 20, caminando hasta 20 cuadras de un zuácate, cuando antes no le alcanzaba ni para una cuadra.

Era esa la primera calamidad que debía ocurrir (como mencioné en el post anterior de hace titantos meses) para que el resto de las intervenciones puedan llevarse a cabo.

Y, yo , como es costumbre, de enfermera, junior, cocinera, casi médico a estas alturas, con vida personal reducida a un mínimum minimorum (latinazgos profesionales, ustedes comprenderán).

El 3 de este mes se cumplieron 6 años de la muerte de mi madre; el 14 se cumplen 10 de esta profesión que tengo y el 18 comeré anticucho y tomaré chicha hasta morir.

Saludos.

28 de mayo de 2008

Tragedias

Primera patita:

Si fuera por tragedias, creo que podría competirle de cerca a Scaramelli.
A veces sin embargo, va a ocurrir una seguidilla de calamidades a ciencia cierta.
Eso me ocurre hoy pero me he enterado que la primera de las tragedias podría no concretarse y recién entonces me di cuenta que era una calamidad necesaria. Bastó eso para recibir ayer una balde de agua fría: esa espantosidad no llegaría a ocurrir ¡Y eso sí que es desastroso!
Por suerte, al parecer, va a terminar siendo una realidad y es increíble cómo me pone de contenta que ocurra la primera calamidad de las muchas que están por venir (Ojalá que suceda y que sea para mejor, claro está).

¿Se entiende algo?

Segunda patita:

A veces uno se da cuenta a tiempo que quiere a alguien a quien pensaba detestar justo antes de perderlo, lo que es mucho mejor que lamentarse llevando flores a un parque de cuerpos inertes

En fin...

ARO, ARO, ARO...

27 de mayo de 2008

Soy

Soy la que se va de las manos como arena
Soy la loca de los gatos
Enfermera de las delicadezas
Soy la que no llora y nunca tiene pena
Soy tan distinta y tan igual
como la roca golpeada por las olas
Soy la no viva que a veces despierta
Y soy, estoy
Como sea
Y hasta donde llegue.

18 de mayo de 2008

Arrumacos

Nunca tendí mucho a ellos, supongo que mi formación cuasi militar tiene algo que ver. Odio los abrazos (en realidad no los odio, solo me incomodan un poco).

Pero sí soy una mujer de tacto, me gusta sentir la piel de otros, sentir su cercanía. las tomadas de manos son mis preferidas. Recuerdo que después de romper un largo pololeo, andar por la calle sin que nadie me tomara de la mano era una sensación de desprotección enorme, un vacío casi insuperable.

Ahora me siento así y es que el único ser viviente que me acaricia es mi gatito Simón, quien me toma la cara con sus manitos y empieza a besuquearme como si fuera Rodolfo Valentino.

A veces siento que quizás mi sobrino se sienta poco amado por mi, precisamente por mi reticencia a entregar cariño físico. Aunque no, él sabe que lo quiero, que me gusta jugar con él y que hasta besitos le pido y le doy.

Yo, que siempre me consideré tan independiente para casi todo, estoy sintiendo esta inmensa necesidad de ser acariciada, como una gatita mimada.

Pero ¿cómo inspirar ternura cuando llevo siempre esta máscara hostil y de autosuficiencia?

Difícil tarea, aunque no imposible



En todo caso, esta manito es del Martín, un gatito algo grandulón...

3 de mayo de 2008

de a pichines

lo que, claro, nada tiene que ver con que meando esto se me vaya a pasar.
Una semana relativamente tranquila, con poquito trabajo y mucha entretención gatuna.
Es hermoso ver como una de mis gatitas, Cleo, adoptó a Simón, el nuevo integrante de la familia.
Pero Simón no es ningún quedado y solo le falta conquistar al Martín y la Lunita.
Yo calculo que un semana más, tendrá 5 madres solícitas y un tío muy paternal.
No estoy en la gloria pero al menos me afirmo del borde del abismo, lo que no es tan malo.
Por ahí aparece el Chapulín Colorado y me "aventa" a tierra firme y segura...

26 de abril de 2008

Hay que decirlo

Porque me importa.

El solo hecho de amanecer (o atardecer, da lo mismo) hoy con un ánimo diferente, con ganas de hacer cosas y sin ese peso tremendo sobre mi espalda es extraño pero rico, demasiado. Supongo que es así como se sienten todos aquellos que no sufren esta lacra espantosa.

Es raro, porque justo estaba pensando ¿cómo se sentirán los que no sufren depresión? y me lamentaba por ser incapaz de experimentar eso.

Ya me estaba poniendo de pie y de frente a mi personal muro de lamentos, cuando me percato que no me siento "viva" de la forma en que suelo estarlo.

Hoy de verdad estoy viva. Siento un cierto frío que hasta me resulta agradable.

Tengo ganas de hacer cosas pero cosas concretas, no es esa continua desazón del perpetuo aburrimiento.

No. Hoy tengo ganas de ordenar mi dormitorio y hacerle una limpieza profunda porque está convertido en chiquero.

Puede que esta sensación dure solo una tarde pero podría durar más. Sería como un sueño.

Qué agradable!!! qué agradable...

gatitas al mes

22 de abril de 2008

Quiero

Quiero una template negra, con algunos rojos destellantes. Ya vi una pero aún no me decido.

Quiero rojo porque me acabo de dar cuenta que me está gustando el color más que para ponérmelo encima y salir a la calle. Me está apeteciendo un rojo furioso que desate toda esta ira contenida y que de tanto tragármela me ha ido pasmando.

No es casualidad que ya no tenga ideas, que la inteligencia se me esfume, que no sociabilice con nadie. Porque si en el post pasado dije que todo me aburría no ha sido destino ni desidia. Me consumo por dentro, llena de una frustración tan grande que ya todo me da igual.

¿comer o no comer? Vamos por lo fácil, que no estoy para voluntariosos esfuerzos.

¿Salir o quedarme en casa? Ya no veo entretención en salir, así es que me quedo acá, con un ánimo pútrido y me lo banco sola.

¿Escribir o quedarme piola? Ya he estado bastante callada, precisamente porque no hay nada lindo ni simpático en esta vida de zombie que estoy llevando. Aún así, estoy frente al monitor, a ver si me sirve como una vez , hace años, para devolverme el alma al cuerpo.

Fumo, porque es casi mi única señal de vida. no me entretiene ni distiende. apenas me ayuda a pasar el rato.

Quise tantas cosas y esperé tanto. Probablemente no sean más que añejas palabras de la -antaño- niña mimada a quien nada le faltaba, a quien todo le resultaba tan fácil.

Pero después de una década de altas (altísimas, debo reconocer) expectativas, de pésimas decisiones y nula suerte, me encuentro boqueando como un pez que fija pupilas por última vez para ver cómo se acerca un enorme cuchillo para desprenderme de mi cuerpo.

Niña malcriada que se transforma en adolescente todopoderosa y cae al abismo que separa su ego del piso, justo después de haber perdido la juventud. Pero no es algo que me haya ocurrido una sola vez. Cierto es que después del porrazo algo se aprende pero irse al suelo tan seguido tiene sus bemoles: los golpes ya no duelen tanto (la parte linda de andar a tropezones) y el entumecimiento se va agrandado, hasta abarcarme toda, hasta el agotamiento, hasta que ya da igual si me levanto o me quedo sentada sobre mi poto (que bien podría ser mi cabeza).

Hasta que vivir estrujando el pasado sea lo único a que puedo echar mano para estar segura de ser, de estar.

 

No, a decir verdad, no quiero nada. Quise. Quise muchas cosas y personas, tuve sueños y futuros. Hasta tuve gloriosos momentos de alcanzar por segundos mis metas. (tampoco soy tan, pero tan looser)

Desde el limbo escribo, intentado escapar de mi no-vida de abulia desbordante.

¿Puede acaso desbordar la abulia? Si de algo podría yo ser ejemplo...entonces, claro, es cosa de venir a ver mi show, porque acá no es necesario hurgar ni ser puntillosos: hay abulia para todo y en todo.

Quiero encauzarla y lo único a mi alcance es desagrado y rabia.

Quiero una plantilla negra como la noche, con rojos centellantes.

21 de abril de 2008

Puchas!!!





Puchas que estoy lateada. Aburridísima hasta decir basta.

Es que realmente no tengo nada qué hacer. Lo que es NADA. Con suerte el almuerzo, que ni me como porque tampoco tengo ganas de comer.

Acabo de preparar un pollo al cognac para mañana, de puro aburrida que estaba.

La tele no me entretetiene, ni leer, ni pasear. No me apetece hacer ninguna cosa. El problema es que estar de vaga es estresante.

Antes resultaba entretenido escribir. Ahora ni eso: me da pereza pasear por internet, salvo para leer una que otra noticia. Miro el blog y verdaderamente me llego a descontrolar (silenciosamente, claro está) pensando y repensando pero no se me ocurre nada.

Es cosa de ver la plantilla que acabo de instalar para darse cuenta que mi ánimo no está mal. Sencillamente no está...y punto.

Capaz que escribiendo me espabile un resto, porque así como ando por estos días, francamente es bochornoso.

Mmm...

Lo único que he hecho en este tiempo ha sido agrandar mi familia con un minúsculo rucio maullón pero mucho no me ha pescado, porque encontró en mis gatitas, madres más comprensivas y más felinas que yo, que lo lengüetean y acicalan, lo abrazan, lo persiguen y lo vigilan. Poco le importa que quien le cambia el baño y le compra su comida de gato guagua sea yo...

En fin, siete gatitos suena bien...al menos a mi me suena bien.