al parecer, las placas tectónicas que me circundan se están moviendo más de la cuenta.
No las he sentido terremotear (espero no sentirlas) pero me están provocando una magnífica falla que se acerca a pasos agigantados a los pies de San Andrés.
Me falla la mollera cuando trato de ser coherente, fallo en ganas de hacer algo, sumida en un profundo aburrimiento.
Me fallaron las vacaciones de arena, playa y sol. Me fallaron unas pegas rebuenas que tenía en carpeta y las malas están tambaleándose. Me falla el bichito de la sociabilización y lo más lejos que llego es al super o la casa de un potencial cliente.
Me falló de pronto mi fiel colchón y ahora me tiene curcuncha y con varias vértebras clamando quiropraxis.
Me falló hoy la compra de un nuevo soporte de descanso nocturno y con suerte mañana la tortícolis será acarreada con dignidad, así como los dolores lumbares (aunque ahí se me olvida la dignidad, al punto de volverme verborreica con mis clientes (a quién podrá importarle que su leguleyo ante casi en cuatro patas porque la columna lumbar se la come viva?).
Me falló la ida al Zoo (sip, me gusta, aunque no las jaulas de 2x2 en que están metidos todos los pobres. Me gusta verlos e imaginarlos teniendo la vida que se merecen, en vez de estar cumpliendo cadena perpetua solo porque son lindos (y si son ricos, pues los comemos ¡Qué tremenda mierda!
Me está fallando ir a la exposición Bodies porque la encuentran muy macabra...qué tanto, igual puedo ir sola.
Me están fallando heavy las ganas de seguir escribiendo y diseminando boludeces como periodista de farándula.
Me está fallando mi padre, quien debía biopsiarse y la cuestión...falló! así que en otra oportunidad deberá ir a mostrarle el que te jedi al urólogo.
Me fallan las madrugadas, con ojos bien abiertos que después no puedo volver a abrir hasta la hora post almuerzo (a excepción de hoy)
La plantilla de este blog vive su propio mundo y no está ni ahí con funcionar y yo ya no estoy ni ahí conque funcione tampoco. Total, las ganas de escibir también me fallan.
Odio que las cosas fallen. Pero normalmente me siento compelida a solucionar el problema y ya luego arreglo todo y las cosas vuelven a funcionar como quiero.
Ahora estoy más cansada o más floja que de costumbre, así es que estoy esperando el día en que pueda torcer la nariz a mi antojo y tenga ganas de hacerlo, a ver si todo deja de descomponerse de esta forma desatada.
Mientras tanto, algo tendré que hacer para entretenerme y producir.
Tal vez mañana...
No las he sentido terremotear (espero no sentirlas) pero me están provocando una magnífica falla que se acerca a pasos agigantados a los pies de San Andrés.
Me falla la mollera cuando trato de ser coherente, fallo en ganas de hacer algo, sumida en un profundo aburrimiento.
Me fallaron las vacaciones de arena, playa y sol. Me fallaron unas pegas rebuenas que tenía en carpeta y las malas están tambaleándose. Me falla el bichito de la sociabilización y lo más lejos que llego es al super o la casa de un potencial cliente.
Me falló de pronto mi fiel colchón y ahora me tiene curcuncha y con varias vértebras clamando quiropraxis.
Me falló hoy la compra de un nuevo soporte de descanso nocturno y con suerte mañana la tortícolis será acarreada con dignidad, así como los dolores lumbares (aunque ahí se me olvida la dignidad, al punto de volverme verborreica con mis clientes (a quién podrá importarle que su leguleyo ante casi en cuatro patas porque la columna lumbar se la come viva?).
Me falló la ida al Zoo (sip, me gusta, aunque no las jaulas de 2x2 en que están metidos todos los pobres. Me gusta verlos e imaginarlos teniendo la vida que se merecen, en vez de estar cumpliendo cadena perpetua solo porque son lindos (y si son ricos, pues los comemos ¡Qué tremenda mierda!
Me está fallando ir a la exposición Bodies porque la encuentran muy macabra...qué tanto, igual puedo ir sola.
Me están fallando heavy las ganas de seguir escribiendo y diseminando boludeces como periodista de farándula.
Me está fallando mi padre, quien debía biopsiarse y la cuestión...falló! así que en otra oportunidad deberá ir a mostrarle el que te jedi al urólogo.
Me fallan las madrugadas, con ojos bien abiertos que después no puedo volver a abrir hasta la hora post almuerzo (a excepción de hoy)
La plantilla de este blog vive su propio mundo y no está ni ahí con funcionar y yo ya no estoy ni ahí conque funcione tampoco. Total, las ganas de escibir también me fallan.
Odio que las cosas fallen. Pero normalmente me siento compelida a solucionar el problema y ya luego arreglo todo y las cosas vuelven a funcionar como quiero.
Ahora estoy más cansada o más floja que de costumbre, así es que estoy esperando el día en que pueda torcer la nariz a mi antojo y tenga ganas de hacerlo, a ver si todo deja de descomponerse de esta forma desatada.
Mientras tanto, algo tendré que hacer para entretenerme y producir.
Tal vez mañana...







