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6 de agosto de 2006

Sáquenme al Martín de encimaaaaaa!!!

Todo aquél que me conoce personalmente, me habrá escuchado pronunciar este grito -que, por lo demás, es uno de los más recurrentes dentro de mi repertorio vocal y hasta pulmonar.
Tampoco les resulta ajeno a quienes hablan conmigo por teléfono: ellos también me han escuchado y sufrido en sus propios oídos mi desgarrador chillido de auxilio.
Y es que no es para menos: Martín pesa como una tonelada, tiene unas garras muy dignas de cazador descuerante de sus presas y no está ni ahí con las súplicas de nadie, cuando su propósito está definido.


¿Quien es Martín? Junto a su hermana Sophie, es el mayor de mis hijos con aspecto de Batman. Un gatito (gatote) siamés, que el 16 de Diciembre cumplirá 6 años de edad.
Es el rey de la casa, no porque alguien lo haya investido con toga y corona, sino porque él solito asumió su majestad. La Sophie no se quedó atrás e hizo lo propio. Seguro habrá pensado "si mi hermano es el rey, entonces yo soy la reina".
Porque han de saber que los gatos no tienen un pelo de tontos (y pucha que son peludos). Mucha gente piensa que los felinos son lesos porque no hacen caso de las instrucciones humanas.
Bien, para que se saquen esa infame impresión de sus cabezas, yo les cuento que los gatitos entienden todo pero de ahí a que vayan a hacer caso hay una distancia, porque ellos son muy independientes y odian que los anden mandoneando. Entonces, si uno les pide que hagan algo, ellos primero lo pensarán bien y luego decidirán si obedecen o si les place hacer algo mejor que andar haciéndonos caso en nuestras tonteras.
Así, por ejemplo, hasta pasados los dos años de edad, yo los sacaba a pasear al antejardín todas las tardes, durante una hora, más o menos. (eso lo sigo haciendo) Y cuando los llamaba para que entraran, llegaban a volar hasta la puerta principal, porque sabían perfectamente que si no entraban, al día siguiente no había paseo.
Más tarde se dieron cuenta que si no me hacían caso, no importaba, pues al día siguiente se deshacían a llantos hasta que me colmaban la paciencia y los sacaba nuevamente. Desde ese momento, nunca más me obedecieron cuando les pedía que entraran.
¿Y por qué el título? Porque Martín es un trepador por excelencia y, a falta de árboles dentro de la casa, buenas son las espaldas humanas para cumplir sus felinos deseos.
Si quiere llegar a un mueble muy alto y uno de nosotros anda cerca, nos trepa para investigar dicho mueble.
Si tiene ganas de salir a horas inesperadas, trepa a quien vaya cruzando el umbral, a ver si le toca un despistado que salga con él a cuestas.
A veces, simplemente anda con su "animus trepandi" y se tira sin compasión a nuestras espaldas, por el puro placer de "andar a humano". En invierno no es tanto problema, salvo por su majestuoso peso de rey sobrealimentado pero en verano es una tortura sentir cómo sus uñitas te van desgarrando la piel.
En todo caso, ya le conocemos su cara de "te voy a escalar", así es que andamos menos desprevenidos.
Sepan que mis gatitos son siete y antes tuve otros, así es que vendrán muchas otras historias de estos "Batmen" (porque los niños son dos) y "Batgirls" (cinco son las damas). De todos postearé las fotos, porque como siempre digo: un gato adora ser inmortalizado.

15 OPINAN ¿Y BOSTON?:

  1. Es flojo con ganas pero bien juguetón, muy cariñoso y regalón.

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  2. Tengo mis dudas sobre la inteligencia de los gatos, recuerdo que uno de mis gatos Marat-Sade se quedaba dormido en la ventana y se iba para abajo, durmiendo, y no le pasó una sino varias veces. Murió atropellado porque era super torpe en la calle, se acercaba un auto y quedaba congelado, así s3e fué RIP.

    Sobre la flojera no tengo dudas, es de las criaturas vivientes más flojas que existen y por eso me caen bien. Soy de los pocos que no toman partido entre gatos y perros: me gustan ambos.

    Cuida a tus gatos que no los vayan a atropellar

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  3. Eso, si Dios quiere, nunca les va a pasar, porque solo salen supervisados, jamás solos.

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  4. Tomás: Tan fatalista que saliste!!!
    (esta es una frase que debes tener en consideración, porque yo soy fatalista pero tú las cagaste)

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  5. jajaja, enn la U me decían "don fatalicio" porque cada vez que alguien salía con una idea yo le encontraba lo que iba a salir mal.

    Para que te cuento como tengo loco a mi socio minoritario!!! basta que diga algo y yo le encuentro el pero....

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  6. A todo esto a alguien me recordaba la foto de tu gato, pensaba y pensaba pero no le daba, ahora me acordé: se parece a don Servando Jordán, una vez le caché la misma mirada!!

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  7. la mirada libidinosa??? o la de "estoy que me tiro un peo de puro aburrimiento"???

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  8. Tengo una foto con ese viejo!!! (salgo con cara de asco)

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  9. Martín es todo un ejemplar de exposición, harto lindo tu felino. En verdad ellos tienen una personalidad bien definida, con un carácter difícil de sobrellevar, solo para ser humanos astutos.

    Personalmente me gustan los gatos, pero solo he tenido uno en mi vida (cuando niña, se llamaba Sanimet como la estufa de la publicidad ochentera) ahora no puedo tener por un asunto respiratorio me enfermo con facilidad, poco espacio porque mi depa es pequeño, poco tiempo para sacarlos y cuidarlos como es debido, poco dinero para llevarlos al médico como corresponde, la osa koala usted sabe que los bebés son delicados. Todo eso me apena mucho, porque en realidad me gustan mucho los animales.

    ¿Sabe estimada? yo peno y muero por vivir en una casa grande para poder tener perros y gatos que me gustan tanto. Considero que son hermosos, le entregan una alegría y calidez a la casa, a veces más que los humanos que la habitamos.

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  10. Una casa sin su correspondiente perrito o gatito es una casa más fría...pero su osita koala debe calentar más que la sunimet.
    Y es muy cierto: Su guagua está muy pequeña aún para los animalitos. Verá que cuando esté más grande, solita le pedirá el que a ella más le guste!!!

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  11. Como dije mas arriba, los adoro... me identifico plenamente con ellos, y -aparte de los ojos- siempre me han dicho que algo de gata tengo (Si, tambien rasguño, jajaja) Asi que te felicito por tu eleccion! Saludos!

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  12. otra linda historia. Me gustó tu sencibilidad y la forma que tienes de expresarte.
    felicidades

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  13. El anónimo tiene serios problemas de ortografía.....

    Wathever

    Buen relato....te cuento que no me gustan mucho los seres que no hablan (excepto los humanos que no hablan) básicamente por un tema de "olor"... tolero todos los olores humanos, TODOS... y me gustan en demasía..... pero los olores del reino animal no...

    Oye, en mi casa andan una pareja de gatos que se vienen a pololear acá, y son dos "machos", genial.... hacen unos escándalos y ellos deben jurar que la hacen piola....

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  14. A mi tampoco me gustan los olores no humanos (hay varios aromas humanos que me repelen, en todo caso). Los perros tienen su característico "olor a perro". Lo hurones, ni hablar, los pajaritos, también tienen su aroma (para qué hablar de los animales grandes).
    Pero los gatitos no tienen olor alguno, salvo en sus deposiciones. Nada más penetrante que el meado de gato (es que excretan amoniaco en el pichí, en cantidades industriales).
    Pero sus pelajes no tienen ningún olor. Es como si olieras un peluche recién comprado. Cuando toman sol, su pelaje tiene "olor a sol" y es una aroma simplemente delicioso. Dan ganas de comérselos (a besos)

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¿y Boston?